Comunicado de Adecaf

ADECAF GANA EL RECURSO DE REFORMA

 

A principios del año pasado el sindicato CATAC interpuso una querella criminal contra la Associació Democràtica Catalana de Funcionaris de Presons por unas informaciones periodísticas aparecidas en julio de 1999, donde se lo relacionaba con el independentismo radical y el entorno político de ETA. El 13 de enero de 2001, dicha querella fue archivada por el juzgado núm. 4 de Lleida, circunstancia de la que se hizo eco el diario SEGRE en un artículo aparecido el 20 de enero. A pesar de que el auto de archivo afirmaba expresamente que ADECAF había actuado movida por un evidente animus informandi (ánimo de informar) y no, como sostenía el querellante, por el animus injuriandi que define el delito de injurias, CATAC desmintió en su diario, el 28 de enero, todo vínculo con sectores político-sindicales proetarras, sosteniendo sin enrojecer de vergüenza que los fundadores de ADECAF han sido ya condenados por un delito de injurias y calumnias. Sin embargo, no se entiende qué tipo de ánimo de informar puede existir en ADECAF si no ha sido capaz de presentar ante el juez prueba alguna de las mencionadas relaciones. No contentos, empero, con negar los hechos, publican una carta al director (29-1-01) en la que acusan a ADECAF de estar movida por una "obsesión esquizofrénica", mientras sostienen que han recurrido el archivo de las actuaciones y están seguros de que sus pretensiones serán aceptadas por la jueza.

Hasta aquí los antecedentes. Ahora bien, ¿qué fue de aquel famoso recurso? Las cosas no están yendo tal y como esperaba CATAC. En efecto, el pasado 6 de febrero, el juzgado confirmaba el archivo insistiendo en el animus informandi que mueve a ADECAF, y ello a pesar de la dureza del lenguaje utilizado para denunciar unos hechos de extrema gravedad. Pero quizá lo más relevante del caso es la actuación del fiscal, que en un auto de 1º de febrero pide también la ratificación del archivo y recuerda al querellante la integración "de CATAC a la IAC, organización a la que pertenecen grupos vinculados al independentismo radical", en referencia a los boletines y notas de prensa de ADECAF donde se nombran, con depósito legal incluido, las publicaciones independentistas que prueban dichos vínculos. Conviene recordar que la fiscalía rara vez interviene en procesos penales por querella donde la justicia no actúa de oficio, pero la aplastante evidencia de los hechos y la insistencia de CATAC en negarlos merece cierto correctivo.

La historia, empero, no termina todavía. Aterrorizado tras este impacto mortal, el sindicato CATAC publica en su boletín de marzo un artículo donde califica al SEGRE de diario "sensacionalista" por su noticia del 20 de enero. CATAC recuerda insistentemente que los dirigentes de ADECAF estamos condenados y tenemos interpuestas más querellas, de las que se irá informando, pero a pesar de esta afirmación se oculta que la motivación que provocó el artículo del SEGRE fue precisamente el archivo de una de dichas querellas, al amparo de una resolución judicial que además ya ha sido confirmada. Finalmente, recordar que, efectivamente, el pasado 13 de diciembre, y en relación a un tema que nada tiene que ver con los vínculos proetarras de CATAC, se condenó a dos miembros de ADECAF por una falta de injurias leves (no por un delito de calumnias, como calumniosamente afirma Luís Blanco), sentencia que ha sido recurrida ante la Audiencia Provincial de Barcelona. Recordar también que entre los dirigentes de este sindicato o de su sigla anterior, USO Prisiones, se encuentra un funcionario condenado por golpear a un preso (AVUI, 28-4-99), cuatro miembros de la ejecutiva condenados por injurias (EL MUNDO 17-9-2000), uno por estafa (ARTÍCULO 20, 11-10-99), y otro, el Coordinador General, con una sanción disciplinaria por mal uso de los medios coercitivos y una falta penal por injurias (EL PAÍS, 29-1-2001). 

Barcelona, 13 de marzo de 2001