Comunicado de Adecaf

POR FIN

DESAPARECE CATAC PRISIONES Y SU MÁXIMO DIRIGENTE DEJA EL CARGO TRAS UNA VERGONZOSA EXPULSIÓN

 

El pasado 17 de julio, Catac Presons, central mayoritaria en las prisiones catalanas, dejaba de existir. Con ésta, era ya la segunda vez que dicha sección sindical tenía que pasar por la ignominia de una expulsión. En efecto, según declaró la secretaria general de la USOC, Sra. Antonia Gil, a la radio Ona Catalana, ya en febrero de 1999, después de una denuncia a Amnistía Internacional que apareció publicada en los medios de comunicación, el sindicato USOC decidió deshacerse de su sección de prisiones, USO-USIP, liderada por Manuel Allué. Fue entonces cuando éste optó por integrarse en Catac, pero sin modificar ni un ápice su línea sindical caracterizada por las apelaciones al endurecimiento de la política penitenciaria.

En los boletines de Catac Presons se calificaba de "judas iscariote" a los funcionarios que denunciaban casos de malos tratos. Asimismo, cuando Ignasi García Clavel, el director general que, según cuenta la leyenda, más se identificó con los derechos de los reclusos, fue cesado, Catac afirmó haber abierto una botella de cava para celebrarlo. Además, en un artículo firmado por Manuel Allué, éste sostenía que la lucha no había terminado y que iría, uno por uno, a por los "chivatos" y simpatizantes de la política penitenciaria encarnada por este director general.

La sección de prisiones de Catac ha sido expulsada de este sindicato, según declara Luís Blanco Maldonado, Coordinador General de Catac, por su corporativismo incompatible con los derechos humanos de los reclusos. Allué, que está siendo procesado por malos tratos por segunda vez, no aprendió la lección de la denuncia de ADECAF a Amnistía Internacional y ha ido confirmando, una por una, todas las acusaciones que se vertieron contra su sindicato en aquél informe. En consecuencia, no podemos sino celebrar el fin de Catac Presons como una victoria de la línea mantenida en solitario –totalmente en solitario, en un mundo repleto de "progresistas"- por nuestra asociación de funcionarios de prisiones, ADECAF. Hemos demostrado que teníamos razón y que merecía la pena defender la legalidad, pero, al mismo tiempo, hemos de lamentar que el sindicato mayoritario de prisiones tenga las características que tiene y que, con su imagen impresentable, siga desprestigiando a todo el colectivo.

Eduard Serra

Associació Democràtica Catalana de Funcionaris de Presons

ADECAF

Barcelona, 28 de agosto de 2003