Nota de prensa de Adecaf
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La Associació Democràtica Catalana de Funcionaris de Presons (ADECAF) celebra que, después de largos años. Amnistía Internacional haga suyo el caso de la persecución laboral contra le funcionario de prisiones I. C. en su informe Preocupaciones sobre Europa de julio de 2002. Sin embargo, esta víctima del mobbing no es la única relacionada con la denuncia y condena por malos tratos del ex sindicalista de USO Ángel Colmenar. Cinco son los funcionarios que, en algún momento, han tenido que acogerse a la baja laboral a fin de aliviar los síntomas psicológicos que acompañan a un acoso prolongado durante años. En algún caso, tenemos a funcionarios hospitalizados con graves secuelas físicas. Por este motivo, ADECAF prepara una demanda laboral por mobbing contra los promotores y responsables del acoso, aunque no descarta abrir la vía penal, con peticiones de 1 a 3 años de cárcel si se confirma y puede probarse la naturaleza psicosomática de las lesiones físicas de Eduard Serra., una de las personas que más ha apoyado al Sr, F.D.H. En general puede afirmarse que, a raíz de que los funcionarios conocieran cual ha sido el triste destino de F.D.H., existe en las prisiones catalanas un clima generalizado de intimidación que impide a los trabajadores denunciar los casos de malos tratos a reclusos que puedan producirse. Así, aunque las vulneraciones de los derechos humanos sólo las practique una minoría, quienes las contemplan deben convertirse en cómplices a fin de evitar que sus vidas privadas sean literalmente destruidas.
Sin embargo, este no es sólo un triunfo del
corporativismo, sino ante todo un dispositivo maquiavélico de
opacidad informativa, fomentado desde el poder para ensordecer
posibles escándalos políticos que perjudiquen a
personajes importantes como Jordi Pujol o Núria de
Gispert. Es a ellos a quienes hay que pedir responsabilidades por la
involución histórica que se vive en las prisiones
catalanas, cuyas manifestaciones más visibles han sido las
fugas y los motines de los mese pasados, pero también las
víctimas entre los funcionarios más comprometidos con
los derechos humanos. Jaume Farrerons Barcelona, 13 de noviembre de 2003
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