EL MUNDO DE INTERNET, 17/10/2000
Acusan a un preso de Brians de intentar violar a una enfermera
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BARCELONA Un recluso de la cárcel de Can Brians, condenado a 28 años de prisión por violación y tráfico de drogas, ha sido acusado de intentar agredir sexualmente a una auxiliar de enfermería, a la que acuchilló al ofrecer resistencia. Los hechos sucedieron el sábado pasado en la enfermería de la prisión de Brians, en Sant Esteve de Sesrovires. Ese día, el interno J.M.M., de 28 años de edad, fue sometido a un control médico con motivo de una huelga de hambre que había iniciado el día anterior, informa Efe. En el mismo momento de iniciarse el reconocimiento médico, el preso agarró a una auxiliar de enfermería y la intentó agredir sexualmente. Al mismo tiempo, el interno amenazó a la mujer con una cuchilla de afeitar y, durante el forcejeo que se produjo entre ambos por la fuerte resistencia opuesta por la enfermera, le asestó una cuchillada que, según ha denunciado el sindicato CCOO, le afectó al cuello y la cara y precisó de cinco puntos de sutura. El interno fue confinado a una celda de aislamiento y, a causa de esta agresión, perderá los beneficios penitenciarios y la posibilidad de salir de la cárcel antes de tiempo por buena conducta, además de abrirse una causa judicial por estos hechos. El preso estaba cumpliendo un total de 28 años de prisión por delitos de violación y tráfico de drogas y hubiese cumplido las dos terceras partes de la condena, lo cual le hubiera dado opciones a la libertad condicional en enero del 2006, mientras que hubiera obtenido la libertad definitiva en el año 2015. Poca vigilancia El sindicato CCOO ha aprovechado este nuevo incidente penitenciario para denunciar, a través de un comunicado, la «escasez de personal de vigilancia para controlar los movimientos de un interno de conocida trayectoria violenta, como es el caso del protagonista de la agresión». Asimismo, el sindicato ha lamentado «la ausencia total de medios de seguridad en las citadas dependencias (la enfermería de la cárcel), que no disponen de ningún dispositivo de control ni de alarma». Comisiones Obreras ha añadido en un comunicado hecho público ayer que «no puede por menos que denunciar la inseguridad creciente en los centros penitenciarios de Cataluña que no sólo afecta al personal de vigilancia, sino que es un problema endémico que alcanza a los colectivos de tratamiento, personal asistencial y también a los propios internos». El sindicato recuerda además incidentes recientes, como la muerte de un interno en la cárcel de jóvenes de la Trinitat, o la agresión de una educadora de la prisión de Quatre Camins.
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