LA MAÑANA de Lleida, 15/12/2004

El Govern asegura que Ponent no es una cárcel demasiado masificada


El director de Serveis Penitenciaris de la Generalitat, Albert Batlle, respondió ayer en Lleida a la acusación de CCOO de que Ponent es una cárcel masificada y aseguró que no lo está tanto como otros establecimientos penitenciarios de Catalunya.

Lleida

Redacción


Batlle visitó Ponent de forma inmediata tras la denuncia del sindicato y, aunque reconoció que las cárceles tienen problemas por el aumento de la población reclusa, acusó al PP “de imprevisión a la hora de hacer legislación penal”, que ha favorecido estos problemas. Para Batlle, es “exagerado decir que hay caos en las prisiones catalanas, y mucho menos en Ponent, que está bien gestionada y dirigida”.

“Tengo que decir que no habrá centros nuevos en funcionamiento hasta dentro de dos años, por lo que los problemas son fruto de la imprevisión del Gobierno anterior y de la falta de memorias legislativas”, aseguró Batlle, quien recordó que “en pocos años la población reclusa ha aumentado en 5.500 personas, cuando las plazas han aumentado sólo en 2.500”.

La cárcel Model de Barcelona es la que presenta, según la Generalitat, las cifras de mayor saturación, que supera 2,74 veces su capacidad. Ponent es, en cambio, la que menos saturación tiene, con 1’37 veces su capacidad. “La Model tiene celdas con 6 reclusos, y tiene 2.100 internos, lo que supera en cien la cifra de lo asumible. Ponent, en cambio, tiene todavía muchas celdas con sólo dos presos, aunque el 75% están ocupadas por tres internos”. En la actualidad, según indicó Batlle, hay 1.023 internos y 128 en régimen abierto. Además, hay previsión “de aumentar la plantilla de trabajadores, que ahora mismo es de 450 personas”, indicó el responsable de la Generalitat.

Batlle sacó continuamente balones fuera para justificar la política penitenciaria que ha criticado Comisiones Obreras. En este contexto, Batlle lamentó el aumento de población reclusa en los últimos años: “De 2000 a 2003 ha habido 500 reclusos nuevos cada año, y en el último curso esta cifra ha subido hasta los 800. Para asumir todo este número tendríamos que construir una cárcel como la más grande de Catalunya en dos años, y esto es imposible”.

La única medida que por el momento se puede hacer para solucionar esto es “poner más camas, pero es una situación temporal, ya que en dos años no habrá ningún centro penitenciario nuevo en funcionamiento”.

El encargado de Serveis Penitenciaris aseguró que el alto número de reclusos con penas superiores a cinco años también dificulta que las cárceles estén menos saturadas.