El exdirector de la cárcel dice que no le informaron del uso de porras ni de que había lesionados

Un expreso de la cárcel Quatre Camins en Barcelona asegura que lo tiraron "escaleras abajo" dos plantas

 

Un expreso de la cárcel de Quatre Camins ha asegurado este miércoles en el juicio que algunos funcionarios lo tiraron "escaleras abajo" hasta dos plantas y que sufrió agresiones de todo tipo mientras lo llevaban a la sala de ingresos, como represalia por el motín que algunos internos organizaron en la cárcel el 30 de abril de 2004.

"¡Dale en los testículos, no en la cabeza, que lo vais a matar!", ha explicado que gritaban algunos funcionarios a otros mientras supuestamente lo azotaban con porras, barras de hierro y le pegaban puñetazos y patadas, en su declaración como testigo ante el tribunal de la Audiencia de Barcelona.

El mismo expreso ha detallado que, cuando ya no podía más, le tomaban el pulso y le dejaban descansar, pero que luego le volvían a levantar para seguir golpeándole; lo que otro testigo y también preso en el momento del motín ha reafirmado: "Yo lo vi en el sentido de que: el que no había pegado todavía, quería pegar".

Según tres de los cuatro presos de Quatre Camins, el exsubdirector médico de la cárcel Xavier M. les agredió y golpeó reiteradas veces, sin que nunca les hiciera un reconocimiento médico: "Incluso sus compañeros intentaron calmarlo y sujetarlo", ha explicado el último en declarar.

Éste ha añadido que cuando llegó a la sala de ingresos Xavier M. y la funcionaria Yolanda M. le pegaron con una porra, y que el exsubdirector médico le dijo: "¡Hombre, tu! ¡El listillo de la pandilla que ha llamado a la consejera Tura! ¡Llámala ahora a ver si contesta!".

Uno de los testigos --que cumple condena actualmente-- ha desmentido todo tipo de agresión, y ha cambiado totalmente la versión de los hechos que explicó en el juzgado de instrucción, "lo que se puede explicar por el miedo a recibir otras palizas", han criticado las partes acusadoras.

El que entonces era director de la cárcel, Diego Jesús Enrique V., y que también ha declarado como testigo ante la juez ha reconocido que nadie le informó de que se iban a usar medios coercitivos como las porras --lo que era una obligación hacer--, y que se enteró de que había heridos al día siguiente a través de los partes médicos.

"Fueron los mandos intermedios los que se encargaban de realizar los traslados", y ha añadido que ellos son los responsables de lo que pasaba porque se trataba de una situación de excepcionalidad y debían informarlo todo al comité de crisis.

POLÉMICA EN EL JUICIO

Una de las defensas de los funcionarios de prisiones ha pedido la nulidad de todos los reconocimientos que los testigos han hecho a los acusados, pues se ha filtrado la identidad de los acusados a través de las redes sociales y esto "vicia el juicio", y ha solicitado que no permita que los testigos salgan de la sala una vez efectuada su declaración.

La juez ha denegado la primera petición por improcedente, pues "lo que pasa fuera de la sala no es cuestión mía", y ha avisado a los testigos de que no pueden salir, así como que tampoco pueden hablar con los que esperan su turno para declarar.

Los Mossos d'Esquadra han tenido que intervenir en la sala de prensa de la Audiencia por una supuesta foto que se ha hecho a un miembro del público, y finalmente han limitado el acceso a los periodistas, lo que ha causado un gran descontento entre familiares y amigos.