DOSSIER MOTÍ QUATRE CAMINS

 

Condemnats sis funcionaris de presons per maltractar reclusos. El Periódico.com, 02/07/2013

Torturas en prisión. El juicio de Quatre Camins arranca 9 años después. Diagonal Libertades, 31/05/13

«Las torturas no se habrían conocido si no hubiese sido por el amotinamiento». Kaosenlared, 15/05/2013

Exmédico de Quatre Camins admite “cierta contundencia” con los presos. EL PAÍS, 06/05/2013

Un jefe de centro de la cárcel de Quatre Camins reconoce la "anarquía" de los funcionarios tras el motín. EUROPAPRESS, 14/05/2013

El exsecretario de Prisiones admite maltratos a presos tras el motín. ABC, 14/05/2013

Tres amotinats més declaren que van ser colpejats en un passadís de funcionaris de Quatre Camins. EL TRIANGLE, 08/05/2013

«La presó és la universitat de la delinqüència comuna». EL TRIANGLE, 04/05/2013

El exdirector de Serveis Penitenciaris admite irregularidades en el traslado de presos de Quatre Camins. EL PERIÓDICO. 13/05/2013


EL PERIÓDICO.COM

Condemnats sis funcionaris de presons per maltractar reclusos

Tres anys i mig de reclusió per a l'exsubdirector mèdic de Quatre Camins

Els acusats van agredir i van vexar els presos després d'un motí el 2004

Dimarts, 2 de juliol del 2013
J. G. ALBALAT
BARCELONA

L'Audiència de Barcelona ha condemnat sis funcionaris de presons per maltractar un grup de reclusos de la presó de Quatre Camins, a la Roca del Vallès, després d'un motí. El tribunal ha imposat una pena de tres anys i mig de presó, multes que pugen a 1.050 euros i inhabilitació professional a l'exsubdirector mèdic del centre penitenciari X. M. R. per set delictes d'atemptat contra la integritat moral i set faltes de lesions. Aquesta condemna, que pot ser recorreguda, comporta l'ingrés a la presó de M. R., encara que, segons detalla la sentència, el màxim de compliment seria de 18 mesos.

Els magistrats han condemnat la resta de funcionaris a penes d'entre quatre mesos i un any de presó, a més d'inhabilitació i, en alguns casos, multa. Això sí, el tribunal els ha rebaixat a tots les penes previstes al Codi Penal per al delicte d'atemptat contra la integritat a l'aplicar-los l'atenuant de dilacions indegudes en la tramitació del procés judicial. La sentència, a més, no accepta la tesi de la fiscalia i de les acusacions que les agressions i vexacions sofertes pels reclusos de Quatre Camins eren tortures.

El tribunal va notificar ahir a la fiscalia i als advocats la decisió, però no la resolució completa, de manera que hauran d'esperar fins avui per conèixer exactament els arguments pels quals es condemna els sis funcionari de presons. En la sentència es recull que l'exsubdirector de Quatre Camins i una funcionària acusada hauran d'indemnitzar amb quantitats simbòliques (de 250 a 750 euros) els set reclusos que van ser maltractats. La Generalitat ha estat condemnada com a responsable civil subsidiària. És a dir, que en cas que els funcionaris no paguin les indemnitzacions se n'haurà de fer càrrec l'Administració.

DES DE LES CEL·LES / El 30 d'abril del 2004, una sèrie d'altercats a la presó de Quatre Camins van desembocar en un motí. Els reclusos van agredir diversos funcionaris (un subdirector va resultar ferit greu) i durant tres hores van retenir com a ostatge un d'ells. Després de sufocar la revolta, les autoritats penitenciàries van decidir traslladar a una altra presó els presos que havien participat en els incidents. A mitjanit va començar l'operació. L'acusació sosté que durant el trasllat de les cel·les al departament d'ingressos, els funcionaris van formar un passadís perquè els reclusos passessin pel mig i així pegar-los, insultar-los i vexar-los. En aquest departament es van repetir les agressions.

En la declaració al judici, l'exsubdirector X.M.R. va assegurar que no havia vist cap funcionari usar la porra reglamentària, però sí que va admetre que hi va haver «certa contundència en les accions. Si un pres venia pel passadís i no volia caminar, se l'ajudava perquè caminés més ràpid». No obstant, almenys tres reclusos que van testificar en la vista van assenyalar expressament aquest cap de presons com una de les persones que els havia agredit. «Em pegava per l'esquena», va dir un.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/condemnats-sis-funcionaris-presons-per-maltractar-reclusos-2453737

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Diagonal libertades

TORTURAS EN PRISIÓN

El juicio de Quatre Camins arranca nueve años después

La vista oral por las torturas denunciadas tras el motín en esta prisión en 2004 finalizará el 5 de junio.

Daniel Font. Barcelona

31/05/13 · 8:00

La situación se convirtió en motín y Solís usó la Cadena Ser para denunciar las torturas que sufrían los presos. “Tras promesas no cumplidas de que se investigaría la situación de los presos”, el motín se deshizo en la madrugada y “ya en la celda yo ya era muy consciente de que me iban a dar la de mi vida”. Solís narra cómo lo golpearon hasta dejarlo tirado en el suelo del departamento de ingresos sin apenas poder respirar. La paliza le acarreó hundimiento de costillas, perforación y rotura de tímpanos, etc. “Luego vi batas médicas y creí que iban a dejar de pegarme. Estaba el subdirector médico, Xavier Martínez, acusado por torturas. Me levantaron del suelo y me dijo unas palabras que me quedaron muy incrustadas: ‘Hombre, tú eres el listillo de la pandilla, ¿no? Ahora listillo, llama a la consellera, llámala’. Coge una porra y me aporrea”, relata Solís a DIAGONAL.

Lo primero que llama la atención son los nueve años que han pasado desde lo sucedido. Jorge del Cura, portavoz de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, considera que “en los casos de tortura y malos tratos la lentitud judicial es mayor y habría que destacar dos causas: las trabas de la Administración penitenciaria o policial y la falta de interés de los tribunales a la hora de investigar estos casos”. Iñaki Rivera, director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos, añade que “un juicio de estas características que se celebra a los nueve años de haberse producido los gravísimos hechos llega demasiado tarde y deja muchas personas y muchas cosas fuera del proceso. Hay presos que ya no están –por motivos diversos: muertes, libertades, imposibilidad de localización– y funcionarios bajo sospecha desde el principio que han ido quedando fuera también. Así y todo, la lucha contra la impunidad en este tipo de sucesos es importante y en este sentido es un logro haber llegado hasta aquí”. Carlos Hernández de Salakheta-Bizkaia coincide con Rivera y afirma que “la justicia siempre es más lenta cuando se denuncia al Estado. A pesar de esto, hay que valorar que el juicio sirve para denunciar las irregularidades y el caos que se produjeron tras el motín. Vinieron 200 funcionarios de prisiones esa noche, sin permiso, desobedeciendo órdenes superiores y sabemos por qué vinieron, se torturó como mínimo a 28 personas”.

Lavado de cara

Solís es libertario y al preguntarle acerca de la justicia, la del Estado, afirma “no creer en ella. Yo creo en las conquistas, no en el derecho. Este juicio puede dar pie a un populismo punitivo, puede ser como un caramelo para la jueza y al mismo tiempo servir para demostrar que el Estado funciona, cuando ahora mismo están torturando”, y lo recalca: “Ahora mismo. Aunque los acusados sean condenados, después pueden salir indultados. Me importa más que se haga visible el problema de las prisiones en la calle, que la gente y los colectivos antirrepresivos tomen consciencia”. Del Cura advierte de la posibilidad de que “cuando se asiste a un juicio por estos delitos se tiene la sensación de estar asistiendo a una mascarada o, lo que es peor, a una justificación de la actuación policial o carcelaria cuando la sentencia dictamina que la actuación fue correcta”. Y coincide con Solís en cuanto al factor clave para poner fin a las torturas: “Será la sociedad civil la que podrá dar pasos en esta dirección, pero para ello es necesario que se conozca la realidad. La prevención y erradicación de la tortura pasan, siempre, por su conocimiento, y el juicio oral es una, no la única, forma de visibilizar lo ocurrido”. “Por ahora –comenta Hernández–, el juicio está siendo bastante favorable a los intereses de los presos. La jueza no ha permitido la estrategia de la defensa de decir que todo era un montaje y se está viendo que fue un caos”.

Seis de los acusados son representados por UGT Presons. Solís apunta que “los funcionarios de las cárceles son tecnócratas que controlan muy bien el tema del dominio y del castigo. En la tele te venden que votas y que eliges, pero esta gente va de una Administración a la otra, independientemente de que haya un tripartito, CiU o el PSC. Los Valdivieso [por el funcionario de prisiones José Valdivieso] o los García Clavel [por el exdirector general de Serveis Peniten­ciaris de Catalunya] siempre han estado gobernando las prisiones, junto con CC OO, UGT y Catac. Estos tres sindicatos estaban en la acusación en el primer juicio de Quatre Camins que nos hicieron a los presos [la sección sindical de Catac en Quatre Camins abandonó el sindicato un año antes del motín. para integrarse en UGT, N. del E]. Rivera lamenta cómo “desde la web de UGT Presons nos dedican todo tipo de insultos, a los presos y a mí mismo, descalificando el trabajo de denuncias hecho por el Observatori, afirmando que lo hacemos para ‘lucrarnos’, una burda difamación que indica a las claras el talante de un sector del funcionariado de prisiones”.


Terrasa: juicio a dos policías por agresiones

El próximo 4 de julio, dos policías del Grupo de Intervención Especial de Terrassa serán juzgados acusados por torturas durante el arresto de Mònica, miembro del colectivo Acción Autónoma, en mayo de 2007. Tras ser agredida y detenida, Mònica fue llevada al servicio de urgencias por las heridas producidas. Allí sufrió una nueva agresión de los mismos policías, según denuncia. Finalmente fue llevada a comisaría, de donde salió a la mañana siguiente en libertad con cargos, acusada de atacar a los agentes que la detuvieron. Para Mònica, piden dos años y ocho meses de cárcel y 1.800 euros de multa, mientras que su defensa solicita dos años de prisión a los policías, 12 de inhabilitación y 4.500 euros de multa

http://www.diagonalperiodico.net/libertades/juicio-quatre-camins-arranca-nueve-anos-despues.html

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KAOSENLARED

«Las torturas no se habrían conocido si no hubiese sido por el amotinamiento»

por @ZALDUARIZ
Miércoles, 15 de Mayo de 2013 12:17

José Solís fue el portavoz de los presos durante el motín de 2004 en la cárcel de Quatre Camins (Barcelona), tras el que fue gravemente torturado junto a otros reclusos. Nueve años más tarde, junto a otros presos, ha conseguido sentar en el banquillo de los acusados a nueve de los funcionarios...

Jordi Solís nos recibe ante la puerta de la Audiencia de Barcelona, sonriente y con una sudadera de Askapena que le dio en su día un preso político vasco a cambio de una sudadera anarquista. Ya en libertad, sigue con atención el juicio a sus torturadores, sin olvidarse de todos los que quedan dentro, con los que han puesto en marcha la iniciativa «Cárcel = Tortura».

La de 2004 no fue la primera revuelta en Quatre Camins. ¿Cuál era la situación en la cárcel?
El amotinamiento ocurre cuando el preso, en una situación sin salida, tiene que defender su vida, en legítima defensa. Lo que ocurría en Quatre Camins era una acumulación sistemática de la tortura. La semana anterior habían asesinado en aislamiento al americano, aunque ellos siempre dijeron que se había suicidado. Yo mismo tenía puestas varias denuncias de tortura. Aquel 30 de abril estábamos en el patio, cuando entran dos carceleros muy descarados en la lavandería, agreden a un preso y se lo llevan a aislamiento. Un grupo de presos vamos a exigir que lo traigan de vuelta y se nos presentan una treintena de carceleros más, con una prepotencia absoluta, vuelven a agredirnos y se llevan a otro chaval a aislamiento.

Y ahí empezó todo...
En aquel momento, de forma totalmente espontánea, la gente actuó en legítima defensa, y se lió un piquete. Se perdió el miedo y cuando se disolvió este piquete, apareció inconsciente el subdirector y otro carcelero quedó retenido. Pero hay que recordar que a este carcelero lo encerraron sus propios compañeros al cerrar la puerta blindada del patio, tal y como quedó claro en el juicio anterior.

Una vez se quedan solos , empieza la negociación. ¿Cómo fue?
Ahí es donde vemos que todo toma un carácter de motín y empezamos a organizarnos un poco. Por unanimidad en el patio, se elige que sea yo quien lleve la negociación, por mi conciencia y lucha política. Hacemos un listado reivindicativo, con la tortura en el primer punto, con el tema de la dispersión, los enfermos, la sanidad, la demanda de que viniera Montserrat Turà -entonces consellera de Interior-, etc. Yo utilizo un medio burgués, que es la Ser y entonces empiezan a venir el departamento de justicia, Valdivieso, el uno, el otro, y nos dicen que va a haber una investigación y que se va a atender a los presos. Luego no lo cumplieron, pero nosotros entonces decidimos abandonar el tema, porque no se pretendía agredir a nadie, solo se actuó en legítima defensa. Queríamos explicar lo que realmente había pasado.

Y así llegamos a la noche...
Una vez en la celda, yo ya era muy consciente de que me iban a dar la de mi vida. Me parapeté de mucha ropa, pero me empezaron a desnudar y a golpear al mismo tiempo, me esposaron por detrás, me tiraron desde una segunda planta escaleras hacia abajo. En el pasillo, más golpes; aquello fue una auténtica bestialidad, ahí tengo la declaración. Entre ellos se decían «no le deis más en la cabeza» y me tomaban el pulso, a ver si realmente me habían matado de un golpe, me volvían a levantar y otra vez, arrastrándome ya de los pelos, de la barba larga que llevaba entonces. Así hasta el departamento de ingresos. Allí, tirado en el suelo, que no podía respirar por el hundimiento de costillas, con perforación y rotura de tímpanos, etc., vi batas médicas y pensé «mira, ya están aquí los servicios médicos, no te van a pegar». Iluso de mi. Allí estaba el subdirector médico, Xavier Martínez, acusado ahora por torturas. Me levantaron del suelo y me dijo unas palabras que me quedaron muy incrustadas, porque los carceleros me las han ido repitiendo: «hombre, tú eres el listillo de la pandilla, ¿no? Ahora listillo, llama a la consellera, llámala». Coge directamente una porra y me aporrea. Les dolió mucho la denuncia de torturas que hice.

De ahí le trasladaron a la cárcel de Can Brians. ¿Cómo recuerda aquellos días?
Allí llegó lo peor. Me tuvieron 64 días en aislamiento absoluto, esposado a la pata de una cama, tirado en el hormigón, casi sin comer, sin dejarme dormir. No pararon ni pese a la intervención del Observatori (Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos, de la Universitat de Barcelona). De hecho, me quisieron hacer firmar una declaración para inculpar al Observatori y que así no me pudiesen visitar. Un día me vine abajo y me derrumbe, pero conseguí aguantar. Entiendo perfectamente a los compañeros que firmaron, porque eso es una represión directa y los responsables son la administración y sus trabajadores. Yo resistí hasta que me cambiaron a la Modelo y un día a las tantas de la mañana, se me presentan varios tecnócratas y me repitieron la palabrita: «Tú eres el listillo de la pandilla, pues por listillo te vas a Puerto I». Me sacaron en régimen FIES.

Y aquí empieza un periplo por las cárceles del Estado español que no finaliza ni cuando acabas tu condena...
Estaba cumpliendo una condena de ocho años y ocho meses por dos robos, uno de ellos en una entidad bancaria. Tenía que salir en 2006, pero me decretaron prisión incondicional y sin fianza, y me comí dos años de preventiva, hasta poco antes del juicio de 2008. Yo era totalmente inocente, mi defensa era el de la legítima defensa y salí absuelto; eso es lo que ellos nunca se pensaban. Lo jodido es que a los compañeros les metieron más de 200 años de cárcel, cuando no hubo ni homicidio, ni asesinato, ni nada. El responsable fue Miguel Ángel Gimeno, que hoy es presidente del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, el que tiene en libertad a Millet y a Pujol.

¿Cómo se entiende que el juicio por torturas haya tardado nueve años?
Han ido retrasando el juicio para enfriarlo. Hay que recordar que en un primer bloque íbamos 28 denunciantes, pero por el camino muchos han fallecido, asesinados en la cárcel, otros han retirado la denuncia por las presiones y torturas. El tiempo jugaba a su favor. Por eso cabe agredecer aquí a los compañeros que han aguantado este tiempo, porque sin su acto de resistencia no estaríamos en este proceso. Yo ya estaba harto de poner denuncias que no servían para nada, porque eran sobreseídas o archivadas. Un acto de resistencia fue para mi más efectivo que toda la lucha institucional. Las torturas nunca se habrían conocido si no hubiese sido por el amotinamiento en la prisión.

¿Qué espera de este juicio?
La verdad es que no creo en la justicia, pero pienso que el juicio ya lo han perdido; han presentado una serie de pruebas sacadas con torturas que la jueza no ha admitido y han llevado incluso a un confidente que ha acabado acusando a la fiscalía de Granollers, una cosa surrealista. Pero esto tiene otra vertiente, que tiene que ver con el populismo punitivo y que convierte el caso en un caramelo para la jueza, sobre todo después del informe internacional sobre la tortura en el Estado español. Porque no olvidemos que siempre ha habido Garzones de la vida, jueces populistas que cogen ciertos casos de derechos humanos para quedar bien y luego decir que el estado democrático funciona, dándole así legitimidad. Los pueden condenar, pero también me espero después que salgan indultados o clasificados en regímenes abiertos.

Y mientras tanto, muros adentro, ¿todo igual?
Así es. La cárcel y las torturas no tienen nada que ver con las elecciones, eso no se vota, está dirigido por tecnócratas. Yo hablo de mi experiencia y es que he estado con unos gobiernos y con otros y las cárceles siempre las han gobernado los mismos, los Valdivieso o los Poyuelo de toda la vida. Es el estado que a través de estas vías crea a su propio enemigo, para luego legitimarse a si mismo. Yo no tengo nada de marxista, soy muy anarquista, pero Marx lo define muy bien: el estado de guerra permanente.

Sin embargo, esto no se suele percibir así en amplias capas de la sociedad. ¿Ha calado mucho el discurso de la democracia y la reinserción social?
Es muy interesante cómo se legitiman las cárceles, mediante la pedagogía y la llamada reinserción social, que no lo es. Sin ir más lejos, en la acusación del primer juicio contra nosotros estaban UGT, CCOO y CATAC. Aquí se ve cómo la cárcel se legitima por su propia construcción de base. Igual que la propia democracia de la que tanto se habla, como si fuera la panacea de los derechos humanos. No nos olvidemos que bajo ese nombre están bombardeando países y reventando vidas, y si no que vayan a la gente de Irak y se lo cuenten, o a los presos y las presas que están siendo ahora mismo torturadas.

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/57082-las-torturas-no-se-habr%C3%ADan-conocido-si-no-hubiese-sido-por-el-amotinamiento.html

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EL PAÍS

Exmédico de Quatre Camins admite “cierta contundencia” con los presos

Xavier Martínez, acusado de golpear a ocho reclusos, niega "absolutamente" las agresiones

El exsubdirector médico de la cárcel Quatre Camins Xavier Martínez, que afronta ocho años de prisión por maltratar presuntamente a varios internos amotinados, ha admitido hoy "una cierta contundencia" en el trato a los reclusos pero ha negado "absoluta y radicalmente" las agresiones.

Martínez ha declarado esta mañana en el juicio iniciado en la Audiencia de Barcelona contra él y otros ocho funcionarios acusados de pegar a una quincena de internos durante su traslado a otras cárceles catalanas una vez sofocado el motín ocurrido en esa prisión de La Roca del Vallès (Barcelona) en mayo de 2004.

El juicio se ha iniciado este lunes en la sección quinta de la Audiencia de Barcelona, sin que, en una decisión insólita, la sala haya permitido el acceso a las cámaras para tomar imágenes de los acusados antes del inicio de la sesión, como es habitual en el resto de vistas públicas.

Martínez, que está acusado de golpear a ocho reclusos con una defensa de goma, ha reconocido que fue él quien ordenó personalmente confeccionar un parte de lesiones de cada uno de los 51 presos que iban a ser trasladados, lo que obligaba a que fueran reconocidos por un médico durante "dos o tres segundos".

Pese a negar con rotundidad cualquier agresión, el exsubdirector médico, que en la época de los hechos era interino y ahora ya funcionario, ha admitido que durante los reconocimientos hubo "una cierta contundencia en las acciones contra los presos", que eran "forzados" si no obedecían.

"Si un interno no quería caminar, se le ayudaba a caminar más rápido", ha aclarado el procesado, que ha afirmado que apremiado por el director de Quatre Camins se vio obligado a firmar la lista en que consta las circunstancias del traslado de los presos y el uso de la fuerza con cada uno de ellos, pero que no se hace responsable de ese informe.

El exsubdirector médico de la cárcel ha jugado con las palabras lesionados y heridos en sus explicaciones sobre la situación de los reclusos trasladados: en un primer momento ha reconocido que sólo vio a un máximo de cuatro internos heridos, pero después ha acabado admitiendo que tenían lesiones 19 de ellos.

Tras negar las palizas que se le imputan, Martínez ha apuntado que las denuncias de los reclusos fueron instigadas por letrados del Observatorio para la Prevención de la Tortura, que ejerce la acusación popular en la causa, y se ha negado a contestar a esta y a las acusaciones particulares ejercidas por presos que denunciaron torturas.

Medio centenar de personas se han concentrado esta mañana a las puertas de la Audiencia de Barcelona, tras una pancarta con el lema "Cárcelrturas", y han gritado consignas como "los carceleros torturan y asesinan".

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/06/catalunya/1367846351_390571.html

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EUROPAPRESS

Un jefe de centro de la cárcel de Quatre Camins reconoce la "anarquía" de los funcionarios tras el motín

Varios presos reafirman que sufrieron malos tratos por parte de los trabajadores

   BARCELONA, 14 May. (EUROPA PRESS) -

   Un jefe de centro de Quatre Camins ha declarado este martes que no tenía muy claro quién daba las órdenes en el centro después del motín, pero que había "anarquía" para realizar los traslados, en el juicio que se está celebrando en la Audiencia de Barcelona contra ocho funcionarios que supuestamente represaliaron a más de 50 presos tras los incidentes del 30 de abril de 2004.

   "Aquello era anarquía. Se tendrían que haber formado grupos, con sus equipos", y ha explicado que había un listado con los presos que se debían trasladar, y que un jefe de servicio le dijo a él que se encargara de cuatro presos, sin saber nada más ni haberse organizado con nadie.

   Según ha detallado el mismo jefe de centro de esta prisión de La Roca del Vallès (Barcelona), había tensión y nerviosismo entre presos y funcionarios en el centro de la cárcel --el llamado 'pirulí'--, pero que "allí no hubo nada, ni se pegó a nadie", y que no vio a ningún funcionario que maltratara verbal o físicamente a los presos.

   El que era subdirector de tratamiento de Quatre Camins lo ha contradicho y ha declarado que no hubo descontrol en la cárcel, aunque sí más de cien funcionarios en el 'pirulí' --algunos fuera de servicio y otros ajenos al centro-- convencidos de que el subdirector había muerto por las agresiones de los presos y muy afectados por la situación: "Había gente llorando por los rincones. La gente estaba muy mal. El sentimiento era de impotencia y tenían los ánimos decaídos".

   Asimismo, ha explicado que no observó agresividad alguna hacia los reclusos, pero que al final de la noche algunos funcionarios adoptaron una actitud más "reivindicativa".

   Dos funcionarios del departamento de ingresos de la cárcel han negado el uso de cualquier tipo de medio coercitivo a excepción de las esposas, y han indicado que los internos llegaron "muy agresivos y dando golpes, patadas y mordiscos".

DIFICULTADES PARA IDENTIFICAR

   Seis expresos de Quatre Camins también han declarado ante la juez este martes y han asegurado que recibieron malos tratos por parte de funcionarios del centro, aunque han tenido dificultades para identificar a los acusados que se sientan en el banquillo.

   "No los conozco porque en el pasillo me tapé la cara para que no me dieran", ha lamentado el primero en declarar, y ha detallado que los presos iban pasando por medio de los funcionarios y que cada uno iba haciendo lo que le daba la gana con porras, barras, manos y pies.

   Algunos presos han coincidido al declarar que los dejaron en calzoncillos cuando llegaron al departamento de ingresos, y que no tuvieron más ropa que ésta hasta llegar a sus respectivos centros, lo que los funcionarios han negado.

   "Alguien le dijo que no me pegaran más que sangraba a chorro", ha declarado otro de los presos, que ha explicado que en la enfermería tuvieron que pararle la hemorragia y ponerle cinco grapas.


ABC

Cataluña

El exsecretario de Prisiones admite maltratos a presos tras el motín

Día 14/05/2013 - 13.58h

Batlle declara como testigo en el juicio por las agresiones a presos de Quatre Camins

El juicio por las agresiones de funcionarios a presos de Quatre Camins tras el motín de 2004 tuvo ayer como testigo de cargo en favor de las acusaciones al que fuera secretario general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat cuando los hechos, Albert Batlle, actualmente director adjunto de la Oficina Antifraude catalana (OAC).

Batlle reconoció que hubo un «procedimiento irregular» en el traslado de presos de la cárcel Quatre Camins la noche en que supuestamente 56 internos fueron represaliados por el motín del 30 de abril de 2004, en el juicio que se está celebrando en la Audiencia de Barcelona contra ocho funcionarios por maltratar a internos.

Ante la juez, Batlle explicó las lesiones de algunos presos no eran compatibles con un «uso adecuado» de los medios coercitivos, según un expediente de información reservada que se instruyó para saber qué había ocurrido, informa EP.

El expediente de información reservada -que más tarde se trasladó a la Fiscalía- también intentó aclarar quién fueron los responsables de esta situación, sin que finalmente se pudiesen identificar.

Añadió que pese a que en los informes figuran los nombres de los funcionarios y mandos encargados de este proceso, no le consta que finalmente lo hicieran ellos, opr la confusión que había en el penal.

Duda de los Mossos

El exsecretario general de Servicios Penitenciarios puntualizó que «en absoluto» se le informó de que se habían utilizado medios coercitivos como las porras durante el traslado de los internos a la sala de ingresos, y aseguró que no fue hasta el 17 de mayo cuando supo que algunos presos habían sido heridos. En su declaración., Batlle puso en duda las condiciones en las que los Mossos d’Esquadra trasladaron a los internos a las otras cárceles, y explicó que salieron 20 lesionados de Quatre Camins, y constaron 26 al llegar a sus respectivas prisiones.

Asimismo, Batlle aseguró que denegó la entrada de funcionarios que no estuvieran de servicio en la cárcel y que insistió en prohibir el acceso a aquellos que fueran de otros centros, pero que igualmente entraron. A su vez, el entonces subdirector general de Régimen y Servicios Penitenciarios, Manuel Roca, lo desmintió y señaló que el comité de crisis autorizó la entrada de funcionarios del mismo centro, no de otros, y que incluso se les pagaron las horas extra.

http://www.abc.es/local-cataluna/20130514/abci-exsecretario-prisiones-admite-maltratos-201305140950.html

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EL TRIANGLE

08/05/2013

Tres amotinats més declaren que van ser colpejats en un passadís de funcionaris de Quatre Camins

L’exdirector de la presó assegura que van venir treballadors d’altres centres, que no va ser informat de l'ús de mitjans coercitius i que ell va decretar el trasllat dels insurrectes. Els amotinats assenyalen l’exsubdirector mèdic com a agressor, reconeixen ser colpejats amb porres i pals de ferro i haver signat documents sota tortura

R.T.


El judici per tortures a vuit funcionaris de la presó de Quatre Camins, que haurien agredit als presos amotinats el 30 d'abril de 2004, ha prosseguit dimecres amb la declaració de quatre interns més i també amb el testimoni de l’aleshores director del centre penitenciari. Els testimonis dels amotinats no han divergit gens del que dimarts van declarar tres altres reclusos, i ha ampliat el que es va sentir en la jornada anterior, aportant més detalls i reconeixement dels suposats agressors. La versió de l’exdirector de Quatre Camins ha aportat llum sobre alguns aspectes procedimentals, tot i que s’ha escudat abundantment en afirmacions com “em van dir” o “he sentit”.

Pel que fa als testimonis dels amotinats, el més impactant ha estat el de José Solís, que ha comparegut en tercer lloc. Tot i això, el primer d’ells ha assegurat que el pegaven amb porres i pals de ferro i ha identificat el subdirector mèdic com a agressor, de qui ha dit que el va agafar per les orelles mentre li preguntava què havia fet. A més a més ha explicat que al passadís que els funcionaris van fer per colpejar-los, amenaçar-los i vexar-los també hi havia funcionaris vestits de carrer i ha sorprès la seva reacció quan li han ensenyat una declaració, ha assegurat que no era seva, la defensa li ha dit que estava signada per ell i ha respòs que havia estat “signada sota tortura”. El segon testimoni ha assegurat que el van treure a cops de la cel·la, el van emmanillar i que quan estava al departament d’ingressos, on es van produir part de les agressions, el van colpejar dues vegades, però no va poder veure qui perquè estava de boca terrosa.

“Pegueu-lo als testicles, no el colpegeu al cap que el matareu”
El tercer testimoni, el de José Solís, ha estat el més il·lustratiu dels tres. Ha assegurat que hi va haver moltes humiliacions a presos i que va veure com atonyinaven els seus companys, que havien declarat dimarts. Pel que fa al passadís de funcionaris, Solís ha declarat que hi havia molts treballadors de presons al passadís, alguns de civil, alguns amb porres i escuts, i que era llarg.

Pel que va a les agressions que ell va patir ha explicat que l'arrossegaven pel terra estirat pels cabells i la barba i que mentre el pegaven i l’insultaven va sentir com els funcionaris deien “pegueu-lo als testicles, no el colpegeu al cap que el matareu”. Solís, que ha identificat el subdirector mèdic, i quatre possibles agressors més, ha declarat que aquest li va dir: “Tu ets el listillo que ha trucat a Montserrat Tura [aleshores consellera d’Interior], a veure on és ella ara!” just abans de colpejar-lo amb la porra. També ha identificat una funcionària que el va agredir als testicles, a l’esquena i on podia “mentre em deia que m’anava a matar. Els seus companys van haver de tranquil·litzar-la”. Per últim, Solís ha assegurat que el van despullar: “jo estava en slips, vaig recuperar les meves coses molts dies després”.

El testioni de l’exdirector
El quart testioni ha sorprès la sala perquè ha negat la seva declaració on denunciava tortures. Dimecres ha dit que no va passar res d'allò, que tot es mentida, i en ser preguntat per si havia estat amenaçat ha respòs que no. A continuació ha testificat el que aleshores era el director de Quatre Camins. Ha assegurat que els funcionaris duien tot l’equip reglamentari, compost per cascos, escuts, porres i esposes però que ell no va ser informat de l'ús de mitjans coercitius, tot i ser el procediment a seguir. Preguntat per qui n’autoritza l’ús, ha explicat que tan sols ho pot fer el cap de servei. L’exdirector ha declarat que no va veure que van venir funcionaris d'altres presons i sindicalistes, però que li han dit, i ha reconegut que fins l'endemà no va assabentar-se que hi havia presos lesionats. Pel que fa al trasllat, ha reconegut que ell va donar l’ordre de desplaçar a altres presons els participants directes del motí, però s’ha desentès del que va passar de sis a nou, quan es van produir les agressions i el passadís vexatori. Per últim, no ha recordat si “aquell dia” hi havia barres de fusta o ferro, ha assegurat que “no hi ha cap indici de mala praxis”, afirmació a la que el jutge ha respòs que “això no li ha estat preguntat” i a la qüestió de si es van fer servir brides ha repòs “estan prohibides”.

http://www.eltriangle.eu/cat/notices/2013/05/tres_amotinats_mes_declaren_que_van_ser_colpejats

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EL TRIANGLE

«La presó és la universitat de la delinqüència comuna»

José SolísAntic pres, portaveu dels amotinats

Explica els motius del motí de Quatre Camins del 30 d'abril de 2004, com es va desenvolupar, i les represàlies que es van prendre contra els amotinats

04/05/2013

Què recorda d’aquell dia?
Estàvem al pati de la presó, quan dos funcionaris van entrar a la bugaderia per advertir un reclús que no tenia permís per estar-hi. Però en lloc de recordar-li que necessitava autorització, se li van llançar al damunt i, després de traslladar-lo al pati, van continuar pegant-lo amb especial brutalitat. L’incident no té res a veure amb la versió oficial que parla d’una intervenció per motiu de drogues. Així ho corrobora l’Audiència Provincial, que també esmenta les greus lesions patides pel reclús. En qualsevol cas, si hagués estat un tema de drogues, tampoc no tindria justificació l’abús que va patir.

Això va provocar l’amotinament?
Era la gota que feia vessar el got. Jo mateix havia enviat el dia abans una carta a l’aleshores fiscal en cap del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, José María Mena, per demanar-li que intercedís per evitar les vexacions que es produïen en el centre des de feia temps. La revolta va ser un acte de legítima defensa, davant la possibilitat que poguéssim ser torturats o patir danys molt greus.

La sentència parla que es va ferir de gravetat el secretari de Quatre Camins...
Tampoc no es diu la veritat. Com van declarar els metges forenses, la ferida que va rebre en la trifulga no era greu ni havia posat en perill la seva vida. Que es condemnés als amotinats a més de 200 anys de presó per aquest fet només té sentit si es volia una condemna exemplar.

Després del judici, alguns de vosaltres vau patir més càstigs. És així?
Jo mateix vaig ser víctima del règim d’aïllament FIES, pel qual et tanquen 23 hores del dia sense poder sortir de la cel·la ni comunicar-te amb els companys del centre. I després vaig ser traslladat a diverses presons de l’Estat, com les de Burgos, Carabanchel, Herrera de la Mancha o Puerto de Santa María, la qual cosa és il·legal, ja que la Generalitat té transferides les competències en matèria penitenciària. Amb aquestes mesures només pretenen que degastar-te i, per por a més represàlies, que no et rebel·lis. Són mesures de caràcter polític.

Les presons no compleixen la funció rehabilitadora que se’ls suposa?
A les presons es normalitza el menyspreu als reclusos, contra els quals els funcionars utilitzen sistemàticament el càstig físic i psíquic. És la universitat de la delinqüència comuna. Només per qüestionar una ordre, et poden imposar l’aïllament i altres mesures repressives. L’esperit de venjança hi és molt palpable. s

http://www.eltriangle.eu/cat/notices/2013/05/_la_preso_es_la_universitat_de_la_delinquencia_comuna_35568.php

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EL PERIÓDICO

El exdirector de Serveis Penitenciaris admite irregularidades en el traslado de presos de Quatre Camins

Albert Batlle señala que no pudo identificar a los responsables por la "confusión que había en el centro"

EFE / Barcelona

Lunes, 13 de mayo del 2013

El exdirector de Serveis Penitenciaris Albert Batlle ha admitido "conductas irregulares" en el traslado de los presos amotinados en Quatre Camins en el 2004 y que se produjo una entrada "indiscriminada" de funcionarios fuera de servicio, sin su permiso, ya que se quebrantó la cadena de mando.

Batlle, que actualmente es director adjunto de la Oficina Antifrau de Catalunya, ha comparecido este lunes como testigo en el juicio contra el exsubdirector médico y otros ocho funcionarios de Quatre Camins, que afrontan penas de entre uno y ocho años de prisión por las lesiones sufridas por una veintena de internos en los traslados a otros centros tras sofocar el motín en esta cárcel barcelonesa.

El exresponsable de prisiones ha explicado que encargó una investigación reservada que concluyó que hubo "conductas irregulares" en los traslados de los presos amotinados, si bien no se pudo identificar a los responsables porque, pese a que en los informes figuran los funcionarios y mandos encargados de este proceso, no le consta que finalmente lo hicieran ellos, por la confusión que había en el centro.

En este sentido, Batlle ha alegado que en Quatre Camins se produjo la noche del motín y de los traslados -el 30 de abril de 2004- una "entrada indiscriminada" de cerca de 200 funcionarios que estaban fuera de servicio, pese a que había dado órdenes para que no accediera en el centro ningún funcionario que no estuviera de servicio, trabajara o no en ese centro, ubicado en La Roca del Vallès.

Órdenes no cumplidas 

El exresponsable de Prisions ha reconocido que, "visto lo visto", su orden para que no entrara ningún funcionario fuera de servicio no fue ni aplicada ni respetada, aunque no sabe si su orden se transmitió erróneamente ni qué persona era la responsable de dejar entrar o no a funcionarios.

De hecho, el responsable penitenciario a quien Batlle dio esta instrucción, Manel Roca, ha explicado en el juicio que él entendió que, en principio, los funcionarios de Quatre Camins sí que podían entrar, aunque no estuvieran de servicio, y que, además, se produjo un "cierto descontrol" y entró más gente de la autorizada por una "desobediencia". Según Batlle, debido al "quebrantamiento de la cadena de mando" que se produjo aquella noche en la prisión, sería "abusivo" responsabilizar a la dirección del centro de lo ocurrido, pese a que no le consta que hubiera un "vacío de poder".

Batlle ha agregado que el equipo de dirección de la prisión cumplió "de forma perfecta su misión" aquella noche, ya que logró sofocar el motín, recluir en sus celdas a los presos y determinar los 56 internos que tenían que ser traslados, a lo que dio su conformidad.

Sin incidencias

El exresponsable de Prisions ha explicado que al día siguiente regresó a la cárcel para comprobar que la situación se había calmado y que, durante su recorrido por el centro, el director no le comentó que hubiera habido ninguna incidencia en los traslados de los presos.

Sin embargo, el 17 de mayo le llegó un informe interno en el que se apuntaban indicios sobre supuestas agresiones a presos durante el proceso de entrega de los internos a los Mossos d'Esquadra para que los trasladaran a otro centro penitenciario, por lo que encargó la apertura de una investigación reservada, que concluyó que había habido "conductas irregulares" en el proceso, sin responsabilizar a nadie.

Batlle, que no apreció un ánimo de venganza en los funcionarios de prisiones, ha desvinculado la situación vivida aquella noche de las reivindicaciones sindicales de los trabajadores de la prisión, que en plena vorágine le exigieron una reunión para pedir más medios, más personal y la dimisión de la dirección de la prisión.

26 presos con lesiones

El exresponsable de Prisions rechazó reunirse con los trabajadores -que habían improvisado una especie de asamblea en la prisión- en aquellas circunstancias y les emplazó a acudir a su despacho la semana siguiente, tras considerar "improcedente" que le reclamaran la dimisión del equipo directivo, ya que el subdirector se debatía "entre la vida y la muerte" por las lesiones sufridas durante el motín.

La asamblea, que se prolongó hasta la madrugada, reunió a decenas de funcionarios en el centro de la cárcel, en un espacio por el que debían pasar los presos que tenían que ser trasladados. Batlle ha asegurado, además, que un informe interno desveló que 20 de los 56 internos trasladados presentaban lesiones antes de salir de la cárcel, que al llegar a su nuevo destino esta cifra se elevó hasta 26 y que en algunos casos las lesiones no eran compatibles con el uso de medidas coercitivas.

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