ABC, 31/5/2002
La Generalitat culpa a los grupos antisistema y al Código Penal del motín de Quatre Camins
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Otros seis internos se encaramaron anoche en el tejado del centro tras herir a varios funcionarios El departamento de Justicia responsabiliza a la acción desestabilizadora desde el exterior de grupos antisistema y al endurecimiento del sistema penitenciaro y del Código Penal del motín registrado anteanoche en Quatre Camins. Anoche, a las 21.30, seis reclusos del mismo centro se encaramaron a un tejado tras causar heridas a cuatro funcionarios. ÁNGEL MARÍN BARCELONA Para el máximo responsable de las prisiones, Ramón Parés, el principal desencadenante de los hechos violentos que se registraron anteanoche en Quatre Camins hay que buscarlo en el endurecimiento del sistema penitenciario del Código Penal, aprobado en 1995, que elimina las redenciones de condena por buena conducta y por trabajo. Con la anterior normativa un condenado a 30 años podía salir en menos de diez por buena conducta y por trabajar en el centro, mientras que ahora los presos cumplen prácticamente la totalidad de la pena. Este cambio legislativo ha generado un clima de tensión y frustración entre los presos más peligrosos, señaló. El conseller de Justicia, Josep Delfi Guàrdia, defendió después en los pasillos del Parlament que el Código Penal vuelva a contemplar la posibilidad de que los presos rediman una parte de sus condenas por trabajo, porque sino perjudica su rehabilitación y puede provocar situaciones muy crispadas en las cárceles. El conseller matizó que no está pidiendo una reforma en profundidad del Código Penal, ni tampoco volver exactamente a la situación anterior, pero sí que habría que mejorar algunos aspectos. Para el secretario general de Ejecución Penal de la Generalitat, Ramón Parés, otra de las principales causas del motín carcelario, el más grave en Cataluña en los últimos diez años, es la acción desestabilizadora desde el exterior por parte de grupos antisistema. Según fuentes del departamento de Justicia, estos grupos radicales están conectados con la izquierda abertzale y las asociaciones de apoyo a los presos, que cuentan con la ayuda de internos para desestabilizar las cárceles. En este sentido, Parés señaló que hace más de un año que Justicia mantiene varias líneas abiertas de investigación sobre la situación y la conexión de estos grupos radicales, pero no quiso avanzar más detalles hasta que concluyan las pesquisas. Sobre las medidas disciplinarias que se han aplicado tras la revuelta, informó que los 60 presos que participaron más activamente en el motín fueron trasladados ayer a otros centros. Además, explicó que también se han abierto expedientes a los amotinados más violentos para reducirles el grado penitenciario, lo que supondrá la pérdida de algunos beneficios. También señaló que los 250 presos del módulo uno no pudieron salir de sus celdas, ni siquiera para comer, por los desperfectos ocasionados en las instalaciones durante el motín. En cuanto al clima que se respiraba en Quatre Camins tras el motín, aseguró que es de absoluta normalidad, aunque por la mañana se registró un nuevo incidente entre dos reclusos y un grupo de funcionarios que se vieron obligados a reducirlo por la fuerza. Parés descartó que este hecho estuviera relacionado con el ambiente de crispación de algunos presos después de la revuelta. El máximo responsable de las prisiones informó que el Departamento de Justicia abrirá una investigación para aclarar el motín, pero consideró que no hay responsabilidades ni políticas ni administrativas por la revuelta carcelaria. Sin embargo, las palabras tranquilizadoras de Parés volvieron a ser desmentidas anoche por la realidad que se vive en Quatre Camins. A las 21.30 horas, seis reclusos se encaramaron al tejado tras herir a tres funcionarios y una funcionaria que intentaban impedírselo. Los presos permanecieron media hora en la azotea, de donde bajaron tras mantener una conversación con la directora general de Prisiones, Mercedes Sánchez. Mientras que la Conselleria de Justicia informó a este diario de que se habían producido dos heridos leves, fuentes del sindicato Catac aseguraron que los afectados son tres funcionarios y una funcionaria, que recibieron golpes y patadas en la cabeza y otras partes del cuerpo, mientras que a dos de ellos les arrojaron también lejía. Manuel Cabello, secretario general de Catac, responsabilizó a las autoridades penitenciarias de falta de previsión porque era previsible lo que ha sucedido en Quatre Camins y, por ello, reclamó la dimisión de Mercedes Sánchez, porque es una persona muy voluntariosa, pero con tremendas limitaciones para el cargo que ostenta. Parés rechazó las acusaciones sindicales porque una hora antes que empezara el motín de anteanoche no había ningún indicio que la protesta de los internos se volviera violenta, aunque reconoció que quizás en la prevención podríamos haber estado más brillantes. Movilizaciones sindicales En la Conselleria de Justicia se reunieron por la tarde los representantes de los cuatro sindicatos principales (CSIF, CATAC, UGT y CC.OO.) con los responsables penitenciarios para analizar la situación. Los sindicatos opinan que la masificación de los presos y la falta de personal son las causas del aumento de la crispación entre los presos que puede generar graves conflictos en las prisiones, mientras que Justicia niega los argumentos sindicales y los tacha de alarmistas. Tras el fracaso de la reunión, los sindicatos anunciaron que se movilizarán la semana que viene para reclamar medidas urgentes de seguridad con el fin de evitar nuevos motines el las cárceles
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Justicia perdió el control
de la cárcel durante más de tres horas
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Á.M. BARCELONA El secretario sectorial de ejecución Penal de la Generalitat, Ramón Parés, afirmó ayer que una docena de presos del módulo 1, conocidos como ruinas en el argot penitenciario porque son los más peligrosos y los que arrastran condenas de más años, fueron los cabecillas del motín en que intervinieron 150 internos de la cárcel de Quatre Camins de la Roca del Vallès (Barcelona). El máximo responsable de las prisiones catalanas reconoció que durante más de tres horas se perdió el control de la prisión de la Roca del Vallès, que se recuperó gracias a la rápida y eficaz intervención de los funcionarios de prisiones, algunos de ellos se trasladaron de la cárcel Modelo hasta Quatre Camins para ayudar a sus compañeros, y de las unidades antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. La revuelta carcelaria de los internos del módulo uno, donde están los reclusos más peligrosos de la prisión de Quatre Camins de la Roca del Vallès (Barcelona), que empezó anteanoche a las 21.00 horas y acabó a la 1.30, se saldó con cinco funcionarios y seis presos heridos leves tras la intervención de varias unidades de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. Los agentes de la policía autonómica se vieron obligados a disparar salvas y bolas de goma para reducir al último grupo de amotinados, unos 40 presos que se habían encaramado con palos, hierros, piedras y pinchos (armas blancas) en el tejado. Tras resaltar la rápida y eficaz actuación de los funcionarios de prisiones y de la policía catalana para sofocar el motín, Ramón Pares descartó que las reivindicaciones de los amotinados -que exigían la remuneración de los trabajos de limpieza y cocina que llevan en el centro- fueran las verdaderas causas que originaron los hechos, que calificó de muy graves. También rechazó el máximo responsable de las prisiones catalanas que la masificación o la falta de personal, tal y como lo aseguran los presos y los sindicatos, esté detrás del motín ya que hay 2.800 funcionarios para 6.800 internos.
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