EL PERIODICO, 27/03/04

Justícia alerta de que las cárceles están más masificadas que nunca

 

Las 11 prisiones catalanas alcanzan la cifra récord de 7.793 reclusos.

El 'conseller' Vallès dice que sólo la apertura de otro centro arreglará el problema.

J. G. ALBALAT
BARCELONA

Las prisiones catalanas han batido un nuevo récord de saturación. En los 11 centros penitenciarios de Catalunya conviven actualmente 7.793 reclusos, una cifra que nunca se había registrado. La masificación ha encendido la luz de alerta en la Conselleria de Justícia. Su titular, Josep Maria Vallès, admitió ayer que se deben buscar alternativas urgentes.

En un año, la población reclusa ha aumentado en más de 600 personas, según los datos oficiales. En marzo del 2003, el número de presos era de 7.086. "Las prisiones están muy congestionadas. Hay muchos ingresos y pocas salidas", dijo ayer el conseller Vallès. En su opinión, "no hay las condiciones adecuadas para cumplir con la función encomendada, que es la reeducación y la reinserción de los internos".

Vallès apuntó que se deben buscar alternativas urgentes para paliar esta situación, pero no únicamente en lo relativo a la ubicación de los nuevos centros, sino también en la forma de tratamiento. "Si no lo hacemos --agregó-- no estaremos cumpliendo con nuestra obligación".

LA MODELO

Una de las cárceles más congestionadas es la histórica Modelo de Barcelona, donde hay 2.063 reclusos (en el 2003 eran 1.934). El secretario de Serveis Penitenciaris, Albert Batlle, admitió que estas instalaciones son "obsoletas" y que esta prisión "está en un punto de saturación que difícilmente se puede permitir que se prolongue en el tiempo".
La solución, a su entender, pasa por la construcción de nuevas cárceles fuera de Barcelona. En la capital catalana, según el acuerdo alcanzado con el ayuntamiento, sólo quedarían centros de régimen abierto (Modelo, Wad-Ras y Trinitat). La Generalitat aún está pendiente de tomar una decisión firme sobre la construcción de una cárcel en Sant Joan de Vilatorrada (Bages).

Tanto el conseller Vallès como Albert Batlle hicieron ayer estas declaraciones tras la inauguración en el Centre d'Estudis Jurídics de la Generalitat de unas jornadas sobre mediación penal, un sistema extrajudicial que permite a la víctima y al delincuente llegar a un acuerdo, con la intervención de un mediador, para solucionar el conflicto y reparar el daño causado por el delito. De esta manera, se evita ir a juicio.

AUMENTA LA MEDIACIÓN

La mediación penal experimentó en Catalunya un incremento durante el 2003 de un 31%, el porcentaje más alto desde que se puso en marcha este sistema, en 1988. El año pasado se registraron 234 demandas de mediación penal sobre un total de 765 contabilizadas desde el inicio del programa. El acuerdo entre la víctima y el acusado se consigue prácticamente en el 70% de los casos.
La mayoría de las solicitudes de mediación parten de los jueces (57%). Sin embargo, crecen las peticiones de los mismos imputados (30%). La mayoría de los casos son por robos o hurtos (30%) y lesiones (27%). Un dato significativo es que en el 2003 empezaron a hacerse mediaciones penales en el ámbito de la violencia doméstica. En concreto se registraron seis solicitudes.