LA RAZÓN, 6/7/2004
JUSTICIA ADMITE QUE FUNCIONARIOS AGREDIERON A 28 PRESOS TRAS EL MOTÍN DE QUATRE CAMINS
Remite
al caso a la fiscalía para que investigue las contusiones y heridas incisivas
que presentaban los reclusos.
El departamento de Justicia
ha remitido a la fiscalía la documentación sobre el presunto maltrato por
parte de funcionarios a un total de 28 reclusos que participaron en el motín
de Quatre Camins para que investigue si se
produjeron delitos o faltas por parte del personal penitenciario ante la
denuncia de los reclusos y los parte médicos que mostraron, en los que
abundaban “contusiones, hematomas y heridas incisivas”. Al respecto, el conseller Vallès afirmó ayer
que tales heridas “no eran compatibles con lo que sería la aplicación de los
medios coercitivos reglamentarios”.
Xiana Siccardi
Barcelona
El conseller de
Justicia, Josep Mª. Vallès, confirmó ayer que hasta 28 de los 56 presos que
participaron activamente en el motín ocurrido en el centro penitenciario de
Quatre Camins de la Roca del Vallès
(Barcelona) durante la noche del 30 de abril fueron maltratados por algunos
funcionarios.
Así lo precisó ayer el titular de Justicia ante los medios de comunicación, acompañado
por el secretario de Servicios Penitenciarios y Justicia Juvenil de la Generalitat, Albert Batlle,
puntualizando que las lesiones que
presentaban estos internos
-consistentes en contusiones, hematomas y heridas incisivas- “no eran
compatibles con lo que sería la aplicación de medios coercitivos
reglamentarios”.
Por ello, desde el departamento de Justicia se ha remitido toda la
información sobre el caso a la Fiscalía para que compruebe si se han
producido delitos o faltas por parte de los funcionarios, mientras Vallès añadió que, de todas formas, desde la Generalitat se proseguirá en la investigación interna que
ya se inició al tener conocimiento de
los partes de lesiones de los internos que denunciaron haber sido agredidos.
Antes y después del traslado
Los hechos se remontan a la tarde en la que
ocurrió el motín, en el Módulo 1 de Quatre Camins,
cuando un grupo de reclusos apaleó al subdirector de la prisión Manuel Tallón,
que resultó gravemente herido y tuvo que ser hospitalizado durante varias
semanas, e hirió también a otros funcionarios. A raíz del altercado y por
motivos de seguridad, Justicia decidió repartir a los reclusos que
participaron en el motín entre la cárcel Modelo de Barcelona, y los centros
de Ponent, Brians, Trinitat,
Tarragona y Girona.
Fue en ese momento, en el período comprendido entre el anuncio de
traslado y después de su realización, cundo veinte de los reclusos que se
quedaron en Quatre Camins fueron agredidos por los
funcionarios, según el informe, mientras otros seis fueron lesionados en la
Modelo, Ponent y Brians, según afirmó Vallès. Pero en dicho documento se precisa, a partir de
testimonio de los agredidos, que los maltratos no se produjeron durante el
traslado a otros centros penitenciarios, tarea que fue llevada a cabo por los
Mossos d’Esquadra.
De todas formas, el informe indica que “las condiciones en las que fueron
traslados los presos no fueron en algunos casos las mas adecuadas de acuerdo
con la obligación que recae sobre la Administración Penitenciaria (…)
referente a ejercer la actividad penitenciaria respetando en todo caso la
personalidad humana de los reclusos y sus derechos e intereses jurídicos no
afectados por la condena”. Este hecho pudo deberse, según puntualiza en
informe, por la situación de nerviosismo derivada dentro de la prisión tras
el altercado.
El conseller declinó precisar cuantos fueron
los funcionarios que lesionaron a los reclusos así como su identidad porque “todavía
quedan por contrastar los hechos que aseguran los reclusos”, añadiendo
inclusive que aún “no han sido identificados”, pero apresurándose a precisar
que esta actitud “es puntual y no un hecho generalizado” entre los
funcionarios.
De todas formas, el Juzgado número 3 de Granollers
ya investiga la agresión al subdirector de Quatre Camins aquella noche y las denuncias por maltrato
de dos presos y del Observatorio del Sistema Penal y Derechos Humanos de la
Universidad de Barcelona, que remitió al juzgado un informe en el que se
acreditaba que al menos ocho interno habían sido agredidos por los
funcionarios tras el motín.
Ante la presentación del informe las reacciones políticas no se hicieron
esperar. El portavoz adjunto del grupo del PP catalán, Daniel Sirera, consideró “temerario” que Vallès
afirme que hasta 28 internos hayan recibido malos tratos por parte de los
funcionarios “sin pruebas y sin interrogar a ningún funcionario”. Sirera, que ya ha solicitado la comparecencia en el Parlament del conseller Justicia
y de la titular de Interior, Montserrat Tura, se
mostró “muy sorprendido” por el contenido del informe de Justicia.
“Pasar” droga
muros adentro
El departamento de Justicia también hizo público ayer el informe que
investiga el tráfico de drogas en las prisiones y que demuestra ciertas “conductas irregulares y
negligentes por parte del personal penitenciario en caunato
al acceso y circulación de substancias tóxicas en la cárcel”.
En este sentido, la “permisividad”, según Vallès,
mostrada por algunos funcionarios a la hora de no vigilar al cien por cien
las sustancias que entran en la prisión se ha traducido en la localización de
un trabajador de prisiones –no funcionario- que al parecer se dedicaba a
introducir sustancias estupefacientes no sólo en la cárcel que trabajaba,
sino también en otras.
Para combatir la entrada de drogas en las cárceles e impedir futuros episodios como el motín de Quatre Camins –originado a causa del mayor control en la entrada de drogas-, en titular de Justicia se reafirmó en la necesidad de contar lo antes posible con un nuevo reglamento penitenciario que recoja la revisión de protocolos de seguridad y de los elementos de la estructura organizativa de las prisiones.