ABC Cataluña, 4/4/2002
El final del pujolismo reactiva la unificación del independentismo radical
|
Grupos como Endavant o MDT aspiran a formar un movimiento de liberación nacional similar al vasco María Jesús Cañizares Barcelona El 12 de mayo de 2001 se distribuyó a través de Internet el documento "Cap a la unitat" de la organización Endavant, promotora del denominado proceso de Vinaroz y descendiente de la Plataforma per la Unitat de Acció (PUA), en el que se propugna un proyecto político común que, bajo el nombre de Unitat Popular, dé un contenido social a la idea de independencia. El documento es la mejor prueba de que, en los albores del postpujolismo, algo se mueve en estas organizaciones, cuyos veinte años de historia se caracterizan por los continuos intentos infructuosos de unificación entre los herederos del antiguo Partit Socialista dAlliberament Nacional (PSAN), liderado por Josep Guia y que defiende la alianza con las fuerzas nacionalistas "burguesas" CiU-, y el Moviment de Defensa de la Terra (MDT) refundado por Carles Castellanos y que se inclina por la movilización de masas y la aproximación a EUiA, ICV o el ala soberanista de CDC, incluida las Joventuts Nacionalistas de Catalunya (JNC) El objetivo de Endavant, en el que estaría incluido también el MDT, sería construir un Moviment Català dAlliberament Nacional (MCAN), similar al modelo vasco en torno a un partido político y una organización beligerante. El frente municipalista de este grupo estaría representado por la Assamblea Municipal de lEsquerra Independentista (AMEI) y las Candidatura de Unitat Popular (CUP), que tiene un concejal en Sabadell. Los actores sociales de este grupo serían JIR-Maulets, BEI-Alternativa Estel, y LAB (binomio IAC-COS), grupos que actuarían como representantes de jóvenes radicales, estudiantes y sindicatos. Esperanza de los soberanistas De momento, no parece que los descendientes del PSAN se sumen a esta iniciativa, lo cual puede volver a frustrar este intento de unificación del independentismo. Los defensores del modelo propugnado por Guia tienen puestas sus esperanzas en la posibilidad de que, tras la jubilación de Pujol, los soberanistas accedan al poder de la mano de Artur Mas, lo cual convertiria a CDC en un partido independentista moderado, mientras que los sucesores de Castellanos continuarian representando el sector radical de la izquierda. El precedente más inmediato de ese deseo de unidad se sitúa a finales de 1998 con el denominado Proceso de Vinaroz, que culminaría en 2000. Previamente había tenido lugar la Declaración de Lizarra y la Declaración de Barcelona, suscrita por CDC, UDC, PNV y BNG. El proceso de Vinaroz es inseparable de la revista "Poble", que se convierte en el foro de debate para la unidad del independentismo, hace propaganda de los sindicatos y organizaciones juveniles implicadas en el proceso de unificación e incluso legitima el uso de la violencia. Otros órganos de difusión del movimiento radical catalán también analizan la oportunidad a métodos beligerantes. En abril de 1999, "Poble Insurgent" publica un artículo en el que se justifica la violencia revolucionaria: "La violencia privada se dirige únicamente a la víctima, no va más allá. Por el contrario, encontramos la violencia política, donde el acto violento responde a un esquema medios-fines y repercute en la estructura de la sociedad. Aquí, el acto violento va acompañado de una reflexión previa y es el fruto de una decisión racional". Asimismo, el PSAN reivindica, durante unas jornadas celebradas el 13 y 14 de marzo de 1999, "el derecho de una nación oprimida ha hacer servir todas las formas de lucha para conseguir su liberación". Coincidiendo con estas reivindicaciones, la violencia callejera en Cataluña, que la Delegación del Gobierno compara con la "kale borroka", se dispara, siendo su máximo exponente los graves incidentes ocurridos el 12 de octubre de 1999 en el barrio de Sants de Barcelona. Un mosaico de siglas La historia del independentismo catalán se caracteriza por los continuos intentos de unificación a menudo infructuosos. En 1974, Carles Castellanos se separó del Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN), considerada la organización matriz de estos grupos, y fundó el PSAN-Provisional núcleo de los futuros Independentistes del Països Catalans (IPC). Por estas mismas fechas, Josep Guia ingresó en el PSAN oficial y, tras producirse varias escisiones, se convierte en su líder. En 1985, IPC y PSAN se unen, bajo la esfera de Terra Lliure, bajo las siglas de Moviment de Defensa de la Terra (MDT) pero la rivalidad entre Guia y Castellanos provoca que esta alianza sólo dure dos años. En 1993, Castellanos promueve la Assemblea d'Unitat Popular (AUP), mientras que Guia crea la candidatura electoral Catalunya Lliure, con el PSAN como epicentro. En torno a cada formación aparecen sus respectivos sindicatos y ramas juveniles. Los Maulets, formación nacida en 1988, se convierten en las juventudes del PSAN y la Coordinadora Obrera Sindical (COS), en su plataforma sindical. Castellanos dispone de los Joves Independentistes Revolucionaris (JIR) y de Treballadors per la Unitat de Classe (TUC), así como el apoyo puntual del sindicato de profesores Ustec, grupo que siempre niega su vinculación con el independentismo radical. El fracaso de AUP y Catalunya Lliure precipita su absorción por parte de ERC. En 1996 aparece la Plataforma per la Unitat d'Acció (PUA). El pacto de Lizarra, en 1998, supone un revulsivo para el independentismo catalán, en el que se detectan movimientos reorganizativos. Los Maulets se aproximan a las JIR y nace la nueva organización Maulets-El Jovent Independentista Revolucionari, mientras que COS, sindicato del PSAN, se aproxima a la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), que niega esta vinculación. Castellanos refunda el MDT en 1999 y Guia anuncia la reconstrucción del PSAN.
|