EL PAÍS, 17/3/2005
Gil-Robles,
preocupado por los malos tratos en las prisiones catalanas
El comisario europeo de Derechos Humanos transmite su
“inquietud” a Maragall y Benach
Pere
Ríos. Barcelona. “Me
inquieta mucho el problema de la violencia en las prisiones de Cataluña
y la necesidad de averiguar hasta el final lo que pasó en Quatre Camins”. Así de contundente se expresó
ayer el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Álvaro
Gil-Robles, después de entrevistarse durante más de dos horas con
representantes de asociaciones de juristas que le explicaron varios casos de
malos tratos y torturas en los últimos años.
Los abogados que participaron en esa reunión explicaron que el comisario europeo de Derechos Humanos se mostró muy impresionado por el relato que estaba oyendo y del que se le entregó numerosa documentación. En concreto, 12 informes de sucesos ocurridos desde 2002 hasta ahora, principalmente en las prisiones catalanas, pero también en las comisarías de varios cuerpos policiales o centros de internamiento de extranjeros y menores.
Con todo, lo que más le sorprendió a Gil-Robles fueron los episodios ocurridos en las prisiones, especialmente las presuntas palizas que recibieron 40 presos de la cárcel de Quatre Camins en la madrugada del 1 de mayo del año pasado, al finalizar un motín en el que fue herido de gravedad el subdirector.
Al finalizar esa
reunión, Gil-Robles se entrevistó con el presidente del Parlament, Ernest Benach, y posteriormente con el de
Gil-Robles
almorzó con el Síndic de Greuges,
Rafael Ribó, y se entrevistó con los
consejeros de Justicia e Interior. También visitó una
comisaría de los Mossos d’Esquadra
y el Centro de Internamiento de extranjeros de