JUSTICIA INVESTIGA PRESUNTAS PALIZAS DE FUNCIONARIOS
A 40 PRESOS TRAS UN MOTÍN
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EL GOBIERNO REMITE AL FISCAL Y AL JUEZ EL RELATO DE
OCHO RECLUSOS DE LA CÁRCEL DE QUATRE CAMINS PERE RÍOS
Barcelona
El Departamento de Justicia de la Generalitat ha abierto una investigación para esclarecer la actuación de los
funcionarios de la cárcel de Quatre Camnis tras el motín del pasado 30 de abril
a raíz de que ocho internos explicaran haber sufrido graves malos tratos en las
horas y los días posteriores. Estos presos han sido visitados por un grupo de
juristas en las cárceles y su relato se ha plasmado en un documento de 50
páginas que la Generalitat ha enviado a la fiscalía y al Juzgado de Instrucción
número 3 de Granollers, que investiga el motín y las denuncias de los presos.
El propio Departamento de Justicia ha incorporado a su investigación interna ese documento y ha anunciado que tomará declaración a los reclusos. La próxima semana empezarán a explicar lo ocurrido, en presencia de su abogado y de un inspector de la Secretaría General de Servicios Penitenciarios, al frente de la cual está Albert Batlle.
El relato de las supuestas palizas sufridas por los presos fue difundido ayer por un grupo de asociaciones de juristas poco después de que la Generalitat hiciese público que abría esa investigación interna. El comunicado en el que se detalla la versión de los presos lo firman el Observatorio del Sistema Penal de la Universidad de Barcelona, la Asociación Catalana de Juristas Demócratas, Justícia i Pau, la comisión de defensa del Colegio de Abogados de Barcelona y la Asociación Catalana para la Defensa de los Derechos Humanos.
Hasta ahora han sido entrevistados ocho presos, pero hoy mismo otros dos más serán visitados por esos juristas y en los próximos días es probable que se amplíe la relación. Hasta ahora Justicia no ha puesto ningún impedimento para que se celebren esas entrevistas. Los ocho presos entrevistados han coincidido en explicar que dos horas después de que finalizase el motín ocurrido en el módulo 1, en el que fue gravemente herido con un estilete el subdirector Manuel Tallón, fueron sacados de las celdas por los funcionarios y sufrieron todo tipo de golpes. Primero en Quatre Camins y después cuando llegaron a las otras cárceles.
Los juristas aseguran que existen partes médicos que avalan los malos tratos y que también está documentado el ilegal régimen de aislamiento que sufrieron durante varios días durante las 24 horas. Existe, además, un testigo presencial de las supuestas agresiones que irá a declarar ante el juez, y algunos de los funcionarios ya han sido identificados. Los presos creen que el objetivo de la agresión era castigarlos por las lesiones sufridas por el subdirector y obtener los nombres de los cabecillas de esos altercados.
Miguel Pueyo, responsable de prisiones de UGT, el sindicato mayoritario en el sector, en el que se integró la sección de la Candidatura Autónoma de Trabajadores de la Administración de Cataluña (CATAC), defendió ayer la “profesionalidad” de los funcionarios y reclamó la presunción de inocencia. Por su parte, CCOO anunció anoche que apoya la investigación de Justicia, pero precisó que cuando finalice emprenderá acciones contra los que ha realizado “acusaciones infundadas” para destruir “el sistema penitenciario y a sus trabajadores”.
Las asociaciones de juristas se felicitan por la apertura de la investigación porque refleja “una auténtica voluntad de esclarecer cuanto haya sucedido, en el marco de una política penitenciaria respetuosa con los derechos fundamentales”. Del mismo modo, esos juristas insisten en que no pretenden “acusar globalmente al colectivo de trabajadores de practicar malos tratos, ni situarlo bajo una genérica sospecha”, pero les piden que no muestren actitudes corporativas.
Justicia ha dado órdenes para que
los 40 presos que supuestamente fueron maltratados sean trasladados a otras cárceles y se les permita salir de su
celda al menos una hora al día.
DESNUDOS EN EL FURGÓN
Las asociaciones de juristas exponen en un comunicado difundido
ayer que los internos fueron sacados de las celdas de Quatre Camins esposados
con las manos en la espalda y “arrojados por las escaleras”. Después
cruzaron un largo pasillo que comunica el módulo 1 con el de ingresos en la
cárcel y en ese trayecto los presos explican “haber sido golpeados con
puñetazos, patadas, porras y otros elementos”.
Al
llegar a la zona de ingresos, según su versión, “fueron desnudados,
golpeados nuevamente y arrojados a los furgones” policiales para trasladarlos
a las cárceles de Ponent, Brians y la Modelo, “donde fueron nuevamente
agredidos”. Los presos explican que se les siguió pegando durante varios
días, hasta que empezaron a ser visitados, y que han sufrido “muchos días”
de aislamiento durante las 24 horas, sin poder salir de la celda.
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EL PAÍS, 16 DE OCTUBRE DE 2003
UN INFORME DE LA UNIVERSIDAD DENUNCIA TORTURAS Y PÉSIMAS CONDICIONES DE VIDA EN LAS CÁRCELES CATALANAS
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LA GENERALITAT DESCALIFICA EL ESTUDIO, NIEGA LAS
ACUSACIONES Y DEFIENDE EL ACTUAL SISTEMA
PERE RÍOS
Barcelona
El primer informe que se ha
realizado en Cataluña sobre las condiciones de vida en las cárceles dibuja un
panorama muy sombrío, con la existencia de diversos casos de torturas y malos
tratos, saturación de las prisiones, falta de profesionales y deterioro de la
salud de los reclusos. El estudio, realizado por un grupo de profesores de la
Universidad de Barcelona, también constata discriminaciones hacia los presos,
vulneraciones de derechos fundamentales, condiciones de vida degradadas y, en
general, el fracaso de la función resocializadora de la prisión.
El Departamento de Justicia e Interior de la Generalitat descalificó ayer el contenido del estudio y negó que sea cierta la realidad que se describe. Ramon Parés, director de prisiones, afirmó que los autores “tienen unos planteamientos ideológicos muy radicales que no comparte casi nadie”. El estudio ha sido elaborado por el Observatorio del Sistema Penal y de los Derechos Humanos, integrado por juristas, psicólogos, antropólogos y sociólogos de la Universidad de Barcelona (UB). El rector Juan Tugores ha prologado el informe y asegura que “se trata de un instrumento de primer orden para conocer uno de los aspectos más invisibles de la sociedad catalana”.
El estudio ocupa 300 páginas y está
estructurado en cuatro capítulos. El más descarnado es el tercero, en el que se
relatan 175 “situaciones problemáticas” para los presos. En uno de los apartados se exponen, con nombres, apellidos y fechas, cuatro
casos de torturas o malos tratos que actualmente están investigando
los jueces. “Hay varios casos más, pero los presos y los abogados se negaron a
facilitar detalles y hemos querido ser prudentes”, explicó Iñaki Rivera, uno de
los autores del estudio. Los cuatro casos que se relatan se produjeron en la
cárcel de Brians y se explican, según los autores del estudio, por la ideología
ultraderechista del sindicato CATAC, mayoritario entre los funcionarios en las
últimas elecciones y que el pasado mes de julio se integró en bloque en la UGT.
“Da la sensación de que quien gobierna las cárceles no es la
Generalitat, sino los funcionarios de prisiones, que han ido ganando cada vez
más poder”, aseguró Rivera. En su opinión, la situación se ha agravado desde la
marcha , hace tres años, de Ignasi García Clavel como director de prisiones. Su
actual sucesor, Ramon Parés, afirmó ayer que entonces era “más fácil” gestionar
las prisiones “porque había 2000 presos menos y el Código Penal permitía
redenciones”.
En Cataluña hay actualmente 11
prisiones, que recogen a una población de 7.300 presos. El estudio asegura que
faltan 2.700 plazas y que eso explica que haya celdas hasta con cinco presos,
como ocurre en la Modelo. La Generalitat reconoció ayer este déficit, aunque lo
situó en 1.100 plazas y aseguró que se está trabajando para solucionar el
problema.
MIL
MUERTES EN UNA DÉCADA
El
estudio recuerda que entre los años 1990 y 1999 fallecieron en las cárceles
catalanas 976 presos, según las respuestas parlamentarias a preguntas
realizadas por el diputado de ERC Joan Ridao (véase EL PAIS del 25 de junio de
2000). Esas cifras, debidas principalmente al sida, suponen una media de un
preso fallecido cada 3,7 días. En los dos últimos años la media ha sido de un
preso muerto por semana.
Las mujeres y los inmigrantes son
los colectivos de presos más discriminados. Las primeras tienen sus módulos en
los “peores terrenos” de la cárcel y sin las instalaciones necesarias. Los
extranjeros tienen muchas dificultades para obtener permisos porque no tienen
un domicilio conocido. Existen otras situaciones menos visibles que también
denuncia el estudio. Cataluña, la única comunidad autónoma que tiene
traspasadas las competencias penitenciarias, es también la única en la que no
existe un turno de abogados de oficio para los presos.
Los autores intentaron durante meses
que la Generalitat les dejase entrar en las cárceles, e incluso el PSC, ERC e
ICV lo pidieron en el Parlament, pero la respuesta fue negativa. De aquel
debate parlamentario queda la frase del diputado de CiU Jaume Camps, recogida
en el diario de sesiones, enviando “a hacer puñetas” a los profesores del
estudio. Al final han realizado el informe, entre otros materiales, con 120
encuestas a presos.
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