EL PERIÓDICO, 25/1/1999

Amnistía denuncia malos tratos en las cárceles catalanas

 

La organización destaca la dureza que aplican funcionarios y sindicalistas

Jordi Corachan

 Barcelona

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado ante las Instituciones Penitenciarias de la Generalitat la existencia de malos tratos y otras vulneraciones de los derechos humanos por parte de algunos funcionarios de prisiones. En un escrito remitido al director general, Ignasi García Clavel, AI señala a militantes del sindicato USO como autores de esas prácticas, y les reprocha "no estar por la labor de la reeducación y reinserción social".

AI, que acompaña su escrito con documentos, subraya que la violación de los derechos humanos en las cárceles catalanas es frecuente aunque no sistemática. Agrega que esas irregularidades se cometen desde hace bastantes años, como han denunciado ya ante la Comisión para la Tortura de Naciones Unidas.

Comunicado a Londres

La delegación catalana de AI ha comunicado a su sede central en Londres las anomalías detectadas para que inicie acciones que hagan cumplir la constitución y tratados internacionales suscritos por España. "La información ha sido facilitada por funcionarios de prisiones", advierte la asociación.

En el dossier se destaca como incidente más grave la brutal paliza que recibió un preso de Can Brians en 1993, del que se acusa a Ángel Colmenar, secretario general de USO de prisiones y jefe de servicio en la cárcel catalana. Por estos hechos, señala el dossier, la Audiencia de Barcelona ha inculpado al dirigente sindical, así como a los funcionarios S.C., R.V. y F.M.

A.I. advierte en la denuncia que "no critica la ideología" de ningún sindicato, sino la deficiente aplicación de la normativa de prisiones de Catalunya. Varios escritos de la asociación internacional la "doctrina de mano dura" auspiciada por dirigentes de dicho sindicato, mayoritario en el sector.

El informe de AI de Catalunya recoge varios boletines y ponencias de USO, que aboga por el modelo penitenciario norteamericano. En el mismo, se destacan las conexiones con la ultraderecha española de algunos responsables del sindicato que dirige Manuel Allué. Se cita, con nombre y apellidos, a grupos ultras y de ideología nazi.

En este sentido destaca declaraciones públicas del propio Allué, en las que se afirma: "El sistema de rehabilitación ha fracasado y eso es así por mucho que la Administración se empeñe en negarlo". También se recogen documentos de USO.

En uno de ellos se afirma que debe producirse el "retorno a un modelo de prisión más estricta en el aspecto regimental y de seguridad, y más escéptica con unos programas de tratamiento y rehabilitación que se han mostrado caros, ineficaces y peligrosos".

AI recoge otros escritos de USO en los que se critica la política oficial de la Generalitat en materia de prisiones y se califica de "demasiado blanda" la postura de García Clavel. El director general ha rehusado comentar estos extremos, pero ha subrayado que ha abierto expedientes disciplinarios a los responsables de malos tratos

El sindicato USO es vinculado a grupos de ultraderecha

El informe de AI, entregado a la Generalitat, recoge de una manera pormenorizada las conexiones de funcionarios de prisiones y dirigentes de USO con Falange Española, Movimiento Social Español, Orden Nuevo y otros grupos ultraderechistas. En el mismo se cita a los denunciados. La investigación relata algunos casos de malos tratos no denunciados ante la justicia y otros sobre los que se siguen procedimientos judiciales, pendientes de resolución.

AI destaca el "desprecio hacia los internos" de varios sindicalistas, y recuerda que la fundación de ese sindicato se produjo en 1983 en Herrera de la Mancha que reunía presos de ETA y GRAPO, para subrayar su origen ultra.