EL PAÍS, 10/11/1997
Mano dura con los presos
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Los sindicatos consideran blanda la política de la Dirección de Prisiones con los reclusos. Xavier Horcajo Barcelona El sindicato mayoritario de los funcionarios de prisiones catalanas, USO, está abiertamente en contra de la línea política oficial establecida por la Generalitat. Afirman que la política del director general de Instituciones Penitenciarias, Ignasi García Clavel, es demasiado blanda y se muestran en contra la reinserción como eje central de la política de prisiones. Para la mayoría de las funcionarios, el director general es una persona equivocada, a la que sólo le van el show y su promoción personal. Quizá porque haya instituido cenar un día al año con un recluso, porque se haya ofrecido a ser padrino de bodas de otro y por el lamentable espectáculo que dio con El Vaquilla y su reinserción. "Nosotros le vimos negociando con él en las curvas de la carretera de Can Brians... Y le salió rematadamente mal", afirma un funcionario de este centro que no quiere ser identificado por temor a la represalias de la política penitenciaria. Mientras tanto, las fugas menudean y el descontento es mutuo. Los funcionarios piden disciplina y más mano dura. Las proclamas contra el director general, Ignasi García Clavel, reflejan tensiones. Por otra parte continúan los expedientes por malos tratos a presos en trámite en juzgados. Mientras USO aumenta su influencia, por su oposición a García Clavel, el director general se niega a hablar con los medios de comunicación sobre las relaciones de su departamento con los funcionarios. Hay 6.600 reclusos para 2.643 funcionarios de instituciones penitenciarias que vigilan las 24 horas las cárceles catalanas, según la última memoria del Departamento de Justicia. Este balance es insatisfactorio para los sindicatos, que se quejan de que un funcionario controla muchas veces solo una galería. Incidentes por malos tratos Los sindicatos se sienten poco apoyados por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. USO emite, a través de las opiniones de sus máximos dirigentes, proclamas en las que alaba el sistema de mano dura "a la norteamericana" y se manifiesta en contra la política de reinserción que defiende García Clavel. Algunos de los líderes de este sindicato se han visto envueltos en silenciados incidentes por malos tratos a presos que están en tramite en los juzgados. "La imagen de los funcionarios de prisiones enfrentándose a los Mossos d'Esquadra frente a la prisión de Quatre Camins no fue una casualidad y la mentalidad de muchos funcionarios se ha "derechizado" por culpa de la política de la Generalitat, opina un sindicalista de prisiones de CCOO. Las comunicaciones sindicales de USO son inequívocas: más castigos, más primeros grados, más disciplina y más dispositivos de seguridad. Justo la antítesis de lo que defiende la Generalitat: talleres de trabajo, funciones pedagógicas y reinserción. Las últimas elecciones sindicales, celebradas en 1994, dieron la condición de sindicato mayoritario en prisiones a USO, con un 26% de los votos. Pero este sindicato había absorbido residuos sindicales del franquismo, razón por la que incluso en USO se ha extendido la idea de que no son representativos de la realidad de lo que es este sindicato en otros ámbitos. Manuel Allué, secretario general de USO Prisiones expone claramente las posiciones del sindicato en artículos periodísticos, dice: "el sistema de rehabilitación ha fracasado y esto es así por mucho que la Administración se empeñe en negarlo". Un episodio ensordecido por la administración de prisiones es revelador: La juez de vigilancia penitenciaria número 2, Remei Bona, acreditó que toda la guardia del centro de Can Brians había cometido "maltrato contra un interno". El expediente de sanción afectaba a un grupo de funcionarios que dependían de un jefe de servicios, Ángel Colmenar, secretario general de la Unión Sindical de Trabajadores de la Administración de USO y principal acusado por estos hechos. La juez remitió sus actuaciones a un juzgado de Martorell, donde se están siguiendo diligencias por este caso.
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