EL PERIÓDICO, 16/10/03

Un informe revela torturas en las cárceles catalanas

 

El estudio censura la masificación y tacha de "ultraderechistas" a varios funcionarios

La Generalitat dice que el trabajo, avalado por la UB, está "lleno de barbaridades"


MONTSE MARTÍNEZ

BARCELONA

Un informe de un equipo de investigación avalado por la Universitat de Barcelona (UB) constata casos de torturas y malos tratos en las prisiones catalanas, sobre todo en el centro penitenciario de Brians.

El secretario de Serveis Penitenciaris de la Generalitat, Ramon Parés, no perdió ni un minuto en descalificar el trabajo, que describió como "exagerado y lleno de barbaridades". "En la última década, hemos contabilizado una condena de un funcionario por una falta, no por un delito", apuntó ayer Parés.

Una de las conclusiones del estudio hace hincapié en la figura de los funcionarios de prisiones, a los que se ubica en el seno de la "ideología ultraderechista". "Estas orientaciones ideológicas --según el informe-- provocan un incremento de las intervenciones restrictivas de los derechos y, por lo tanto, de situaciones de efectivos malos tratos".

CRÍTICAS A CATAC

En este sentido, el abogado y profesor miembro del equipo de investigación Iñaki Rivera hizo referencia explícita a un sector del sindicato CATAC, que se escindió y se ha integrado en UGT. Para Rivera, el control en el seno de las prisiones ya no lo tiene la Administración autonómica, sino este personal sindical, al que, paulatinamente, se le han ido cediendo cuotas de poder. Los representantes de este colectivo eludieron ayer responder las llamadas de este diario.

"La relación de la Administración con los sindicatos no es precisamente buena, pero de ahí a calificarlos de ultraderechistas hay un mundo", alegó Ramon Parés, para añadir: "Rompo una lanza en favor de la mayoría, que son profesionales".

El estudio lleva la firma del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos, un centro especial de investigación de la UB, aprobado por la Comisión de Política Científica en marzo del 2001.

DOS AÑOS DE RECOPILACIONES

Sus miembros han recopilado información durante dos años con el importante obstáculo que supone la imposibilidad de entrar en las prisiones. Su petición ha sido sistemáticamente denegada por la Generalitat.
Así, a través de entrevistas con familiares de reclusos, abogados y del resultado de 120 amplios cuestionarios contestados por presos, el observatorio ha suspendido claramente a las prisiones.

Masificación --denunciada en reiteradas ocasiones por el Síndic de Greuges y cuantificada en 2.700 plazas--, falta de profesionales, condiciones de vida degradadas y deterioro de la salud de la población reclusa son algunos de los aspectos constatados en el documento.