LA VANGUARDIA, 16/10/03
Un informe de la UB denuncia maltrato en las cárceles catalanas
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En las prisiones catalanas mueren cuatro internos al mes, los centros están saturados y las condiciones sanitarias son malas, reza el informe La Generalitat descalifica el informe, dice que está “lleno de errores” y niega los malos tratos SANTIAGO TARIN BARCELONA Uno de los redactores del texto lo definió como “el problema invisible”, porque la mayor parte de la sociedad no lo percibe. Pero su trabajo refiere que sí, que existe. El Observatori del Dret Penal i del Drets Humans de la Universitat de Barcelona ha publicado un informe sobre el estado de las prisiones en Cataluña en el que se denuncia la saturación de los centros, sus malas condiciones sanitarias e incluso la existencia de malos tratos y torturas. Ramón Parés, secretario de Serveis Penitenciaris de la Generalitat, desmintió que la situación de las penitenciarias catalanas sea esta y calificó el estudio de “poco creíble y lleno de errores”. El Observatorio pertenece a la Universidad de Barcelona y ha dedicado dos años a estudiar la problemática de la prisiones. Ayer presentaron el resultado de su estudio, prologado por el señor Joan Tugores, en el que se revelan 175 puntos que afectan fundamentalmente a la saturación de las cárceles, su situación sanitaria y presencia de malos tratos. Ni en uno solo de los puntos tienen puntos de vista coincidentes los redactores del texto y la Generalitat. De hecho no estaban de acuerdo ni en el derecho a entrar en los recintos. Justícia lo denegó por la ideología del Observatori, contrario al sistema penitenciario. “Ya sabíamos el resultado que iba a tener el informe y no teníamos el más mínimo interés”, dijo Parés. El asunto llegó al Parlament y, durante el debate, un diputado de CiU expresó su parecer: “Váyanse a hacer puñetas”. El informe reza que en las prisiones catalanas mueren actualmente, de promedio, cuatro presos al mes. Las penitenciarias en sí mismas focos de enfermedades, las condiciones higiénicas de algunas son muy deficientes, incluso se transmiten dolencias que en la calle ya están erradicadas, los programas de deshabituación son limitados y la alimentación es de baja calidad.. Parés dice que no; que cada centro tiene enfermería, que no hay ninguna queja, que se han firmado convenios con el Departament de Sanitat y que los reclusos pueden ver cada día al médico de medicina general. En cuanto a la alimentación, señaló que hay hasta cinco menús distintos: desde la dieta normal hasta la vegetariana o musulmana. Otro de los puntos críticos es el de la existencia de malos tratos en incluso torturas en las prisiones. Los redactores del informe han asegurado que les ha sido fácil recoger testimonios al respecto. Parés asegura que en diez años sólo ha llegado a los tribunales un caso con una falta y que además la denunciaron ellos. En contraposición, el análisis incluye datos sobre tres querellas presentadas en los juzgados y que, aseguran, están en trámite. En ellas se habla de palizas y se cuestiona la actuación de grupos de funcionarios. Parés defendió que los trabajadores de las prisiones cumplen las leyes. En el informe se dice que la función rehabilitadora de las prisiones es actualmente secundaria y se menciona que las penitenciarias están saturadas. Ramón Parés cifró el problema en mil plazas y señaló que con la reciente inauguración de secciones se ha paliado. El Observatorio cuantifica el desfase en 2.700, lo cual deriva en un incumplimiento de la ley Orgánica Penitenciaria, en la que se explicita que cada preso tiene derecho a ocupar un celda. Esta situación es especialmente grave en la cárcel Modelo, que los miembros del Observatori piden que se cierre rápido, donde se ha detectado que, actualmente, hay hasta celdas con cinco reclusos. Y la situación, añaden, no mejorará, puesto que la legislación actual preve un mayor rigor punitivo y más dificultades para acceder a los beneficios penitenciarios. Este es el único punto de acuerdo. Parés señaló que ese incremento puede ser de 500 personas por año. Medio millar de nombres más para el problema invisible.
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