EL PERIÓDICO, 1/2/2000

Funcionarios de prisiones piden dureza

 

El sindicato mayoritario exige esprays para controlar a los internos conflictivos

El grupo afirma que la medida pretende garantizar la protección de los vigilantes

Justícia negociará con los empleados las medidas de seguridad en las cárceles

JORDI CORACHAN

BARCELONA.

CATAC dice que sólo exige “que se cumpla la ley”

Miguel Pueyo Pérez, secretario general de CATAC-Presons, justificó el contenido de su escrito a Justícia: “Sólo exigimos que se cumpla ley”. En conversación con este diario, Pueyo precisó: “Reclamamos que se dote a los trabajadores de todas medidas coercitivas previstas”.

Para el líder sindical, el nuevo director debe acabar con los trabajos humillantes para los funcionarios: “Tenemos que observar cómo los presos hacen sus necesidades delante nuestro. Se destaca siempre la represión y no se comprende que nuestro trabajo es muy duro”.

En referencia a la reciente condena de su compañero Ángel Colmenar por agredir a un interno, Pueyo aseguró que no hubo malos tratos, “sino una simple reducción de un preso”. Por contra, criticó la imagen “progresista” atribuida a García Clavel. “Este señor no mejoró la situación de los internos y a nosotros nos marginó. Era de CDC, amigo de Pujol y de misa dominical. Protegió a Planasdemunt, Estevill y De la Rosa en la cárcel. ¿Eso es progresismo?”, se preguntó.

Los representantes del sindicato mayoritario en las cárceles catalanas, la Candidatura Autónoma de Treballadors de l'Administració (CATAC), exigen una política de mano dura en las prisiones y reclaman el uso de aerosoles paralizantes para controlar a los presos en caso de conflicto. Esta es la primera exigencia formal de CATAC al director general de Serveis Penitenciaris de la Generalitat, Francesc Giménez Gusi, con el propósito de garantizar “la seguridad de los trabajadores” en las cárceles.

En un escrito, el secretario general de CATAC-Presons, Miguel Pueyo Pérez, esgrime la ley penitenciaria para reclamar la aplicación de todos los medios coercitivos previstos, incluidos los aerosoles. Pueyo subraya que “hace ya varios años que las prisiones catalanas no están dotadas de dichos esprays”.

Miguel Pueyo, que trabaja como funcionario en la cárcel Modelo, crítica al antiguo director de prisiones; Ignasi García-Clavel: “Decía que no se encontraban en el mercado aerosoles que no fuesen perjudiciales para la salud”. García Clavel, destituido el pasado mes de diciembre por la consellera de Justícia, Núria de Gispert, mantuvo durante 10 años una dura pugna con estos sindicalistas, uno de ellos condenado por malos tratos a un preso. Los miembros de CATAC -escindidos de USO- se opusieron frontalmente a la política de reinserción social impulsada por García Clavel, a quien Jordi Pujol nombró el pasado jueves delegado de la Generalitat en Barcelona.

Seguridad mermada

El sector más duro de los funcionarios exige al actual director general de prisiones un cambio de política, al tiempo que celebra la destitución de García Clavel. “Afortunadamente, los avances técnicos han sido grandes en este campo; existen actualmente varios modelos de esprays no nocivos, utilizados en el resto de prisiones del Estado”, asegura en su carta el máximo responsable de prisiones de CATAC.

En opinión del sindicalista Pueyo, “la carencia de dichos esprays no nocivos supone una merma en la seguridad de los trabajadores penitenciarios”. El representante de CATAC afirma que “sería conveniente dotar de inmediato a todos los centros penitenciarios de Catalunya de los citados aerosoles.”

Un portavoz del Departamento de Serveis Penitenciaris confirmó haber recibido el escrito de CATAC, pero rehusó hacer declaraciones. “El nuevo director general abordará el asunto de la seguridad de los funcionarios cuanto antes, con ellos y con sus representantes”, se limitó a subrayar el portavoz oficial.

Otras fuentes penitenciarias agregaron que la ley no regula el uso de los aerosoles paralizantes, tal como afirma CATAC en su escrito, amparándose en el artículo 45. Estas fuentes precisaron que el artículo 72 del reglamento penitenciario recoge los “medios coercitivos” y que, por tanto, “los esprays no tienen rango legal, sino meramente reglamentario”. En opinión de estas mismas fuentes, “este sindicato esgrime torticeramente la legislación con el fin de poder justificar su política de mano dura”.

La trayectoria. Una central que ha formado un partido político

La sección de prisiones de CATAC está integrada mayoritariamente por antiguos miembros de la Unión Sindical de Instituciones Penitenciarias (USIP) que hace un año abandonaron la Unión sindical Obrera (USO).

MAYORIA

Manuel Allué es el coordinador general de CATAC-Presons. Este sindicato ha ganado en dos ocasiones las elecciones sindicales con el 30% de los votos.

RELACIONES

La central CATAC tiene un cariz progresista y nacionalista, según rezan sus estatutos. Está integrado en la Coordinadora Obrera Sindical (COS), de la que forman parte partidos y organizaciones juveniles como PSAN y Maulets.

PARTIDO

Dirigentes de CATAC-Presons fundaron el partido Trabajadores Públicos Rebotados (TPR), con que concurrieron en las últimas elecciones autonómicas. Su campaña electoral consistió en reclamar la dimisión de los máximos responsables de la Conselleria de Justícia y boicotear actos de CiU.

LOGOTIPO

El logotipo del TPR es un buitre leonado con una rosa marchita en su pico y una gaviota en sus garras, en clara referencia a PSOE y PP.

CANDIDATOS

El TPR ha anunciado que concurrirá a las próximas elecciones generales con un programa innovador. En las autonómicas pretendió sustituir a los coches oficiales por coches eléctricos, y apostó por la actriz Aitana Sánchez-Gijón como consellera de Cultura. El actual secretario general de CATAC-Presons, Miguel Pueyo, encabezó la lista por Girona. Ángel Colmenar fue el número 1 por Lleida.